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Consejos para cuidar tu piel en el embarazo
El cuidado de la salud en general de una mamá durante el embarazo es muy importante, pero los cuidados de la piel también lo son, por eso hoy te prepare una lista de consejos que a mi en lo personal me fueron de mucha ayuda en mis embarazos. A pesar de que no tenemos control sobre los cambios que nuestro cuerpo va presentando en cada trimestre, si hay algunas medidas que puedes tomar para que para tu piel sea un poco más fácil sobrellevarlos. Como siempre que se trata de cuidar nuestra piel, la mejor forma de empezar a cuidarla es manteniendo una rutina regular, además te comparto otros 5 tips que para mi fueron muy útiles: Toma entre 1.5 y 2 litros de agua al día. No trates de reemplazar el agua por jugos, refrescos y cafeína. Lleva una alimentación balanceada, consume alimentos los menos procesados posible y que sean ricos en vitaminas. Evita exponerte por al sol sin la protección solar adecuada y en los horarios más dañinos de los rayos UV. Mantén tu piel hidratada y utiliza cremas específicas para tu tipo de piel y para el propósito específico de cada área y en cada etapa. La crema que es buena para las estrias, no es la mejor para tu cara, y la de las ojeras no es la mejor para los pies, etc. Duerme el tiempo necesario, durante el descanso tu piel se regenera, trata de hacerlo por lo menos 8 horas al día. Estas son algunas de las afectaciones que mi piel presentó durante mis embarazos. Te comparto como los sobrelleve y que productos me fueron realmente útiles: Lo primero que debes saber es que la estrías son líneas delgadas, que se producen por un estiramiento brusco de la piel, comúnmente sucede cuando se gana o se pierde peso. En el embarazo las zonas más afectadas por estas “heridas” son el abdomen, los glúteos, los muslos, los senos y en algunas ocasiones brazos y piernas. Lo que yo hice para prevenirlas fue tener la piel preparada para su estiramiento, hidratándola con mis productos favoritos como Piel de Diosa, Afrodita y por supuesto mi Wonderbelly. Al tener la piel humectada, la comezón disminuye y por lo tanto evitarás rascarte. Se dice que esto se debe a los cambios hormonales, es mejor conocido como paño, o máscara del embarazo. Las zonas más propensas para que aparezca son la nariz, los pómulos y la frente. Y el producto estrella que usé antes de dormir hasta que desaparecieron es Glorioso. Además de proteger mi piel con mi pantalla solar en todo momento. En caso de que las manchas persistan por mucho tiempo después de tener a tu bebé, es bueno acudir a un dermatólogo para que te recomiende el tratamiento más adecuado para tu caso. Por el mismo tema de hormonas es posible que desarrolles acné. Mi principal recomendación es mantener tu cutis limpio. Lava tu cara con un jabón neutro, evita el exceso de maquillaje y trata de no tocarte la cara pues puedes dejarte marcas. En mi caso fue temporal y con las medidas que te comparto fue suficiente. Mi rutina diaria incluía mi Suero de Día y Suero Nocturno + mi protector solar. Debido a la presión del útero y al aumento de peso es posible comiencen a aparecer várices o se detonen si ya padeces de ellas. Por lo general las várices que aparecen durante el embarazo desaparecen sin necesidad de ningún tratamiento médico. Sin embargo para mi fue muy útil usar mis medias de compresión, son de gran ayuda sobre todo si tienes los pies hinchados y cansados. Por la retención de líquidos notar que tus ojos se ven más inflamados de lo normal. Lo que a mi mejor me sirvió fue dar masajes para drenar con mi Mirada Luminosa, su fórmula refresca, su cabezal ayuda a masajear todo el contorno de ojos para ayudarte a lucir menos cansada, como tip extra trata de descansar y evita la sal y la cafeína. Por último, te recomiendo que tu identifiques el tipo de piel que tienes y la no descuides durante esta etapa en la que puedes sentirte con menos energía. Es importante que si tienes situaciones extremas que salen de tu control o sabes que tu piel es demasiado sensible consultes a tu médico. Espero que estos consejos te ayuden tanto como a mí.
Aprende más10 Cosas que no debes de hacer si estas embarazada
Hola Mamita Linda, si te acabas de enterar que estas embarazada, este artículo es para ti. Te comparto lo que puedes y no puedes hacer en este estado, según mis experiencias. Me gustaría empezar por decirte que a pesar de que el embarazo es una condición en la que debemos extremar cuidados, lo cierto es que no una enfermedad, por lo tanto no debemos portarnos ni permitir que nos traten como tal, a menos que tengas alguna situación específica o que tu médico te indique que debes guardar reposo o tener ciertas precauciones. Estar embarazada es emocionante, pero muy transformador en la vida de una mujer. Todo en nosotras cambia, nuestro cuerpo, nuestras hormonas, nuestros ciclos, nuestros horarios, nuestros antojos y nuestras emociones y sentimientos se pontencializan a tope, por estos y algunos otros motivos, te comparto algunas actividades y comportamientos pueden suponer riesgos tanto para ti como mamá como para tu bebé. Estas son las 10 cosas que yo evité durante mis embarazos para asegurar una gestación saludable: 1. Fumar (pasiva y activamente) Fumar durante el embarazo puede tener graves consecuencias tanto para la mamá como para el bebé. Aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y problemas de desarrollo. Además, la exposición, es decir ser fumador pasivo, puede tener efectos nocivos muy similares. Es fundamental que las mujeres embarazadas eviten fumar y se mantengan alejadas de los ambientes en los que se fuma. 2. Beber alcohol El consumo de alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Puede provocar el síndrome alcohólico fetal, una enfermedad que causa anomalías físicas y cognitivas en los recién nacidos. Lo más seguro es evitar por completo el alcohol durante el embarazo, aunque si tu médico te lo permite, te dirá que tipo de bebidas y en que cantidades puedes tomarlas. 3. Comer alimentos crudos Para prevenir el riesgo de las enfermedades transmitidas por los alimentos, como la salmonela, es importante que las embarazadas eviten consumir alimentos crudos o poco cocinados. Yo sobretodo evité los mariscos crudos, los huevos poco cocinados y los productos lácteos sin pasteurizar. Estos alimentos son conocidos por que pueden llegar a tener bacterias nocivas que pueden ser peligrosas tanto para ti como para tu bebé, además debes tener presente que en tu estado difícilmente habrá medicamentos permitidos para tratar una infección tan fuerte como la que estos alimentos pueden provocar. 4. Tomar medicamentos sin consultar Ciertos medicamentos pueden ser perjudiciales para el bebé. Es fundamental que si estás embarazada consultes con tu Dr. o Dra. Cualquier duda antes de tomar cualquier medicamento, incluso los de venta libre y los suplementos a base de hierbas. 5. Ejercicios de alto impacto Aunque mantenerse activa siempre es beneficioso, es importante elegir ejercicios que sean seguros tanto para la mamá como para el bebé. Deben evitarse las actividades que impliquen un alto riesgo de caídas o que sean de alto impacto. Yo te recomiendo que optes por ejercicios de bajo impacto, como caminar, nadar o practicar yoga prenatal. 6. Levantar objetos pesados El embarazo de por si ya sobrecarga al cuerpo de la mamá, por lo que levantar objetos pesados puede agravar la situación. Lo mejor es evitarlo, en caso de que sea muy necesario, recuerda utilizar las técnicas de levantamiento adecuadas y/o pedir ayuda. 7. Consumo excesivo de cafeína Aunque una cantidad moderada de cafeína suele considerarse segura durante el embarazo, es importante que nos limitemos, pues los niveles elevados de cafeína se han relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo y/o bajo peso al nacer. Según mi doctora lo aconsajable en mi caso en específico eran menos de 200 miligramos al día, lo que equivale aproximadamente a una taza de café. Consulta con tu doctor cual es la cantidad ideal para ti y tu bebé. 8. Bañeras de hidromasaje y saunas Aunque morirás de ganas por irte a relajar a un jacuzzi o tomar un baño con hidromasaje delicioso en tu bañera, lo cierto es que si estas embarazada debes evitar los jacuzzis, las saunas y otras fuentes de calor excesivo, ya que una temperatura corporal elevada puede ser perjudicial para tu presión y tu bebé. 9. Exposición a sustancias químicas tóxicas Debes evitar en lo posible la exposición a sustancias químicas tóxicas. Muchas veces no sabemos que debemos evitar incluso los productos de limpieza, pesticidas y algunos productos de belleza. Si por culalquier motivo no puedes evitar la exposición, asegúrate de usar guantes, mascarillas y una ventilación adecuada para minimizar los riesgos. 10. Estrés y trastornos emocionales El embarazo puede ser un periodo emocional y físicamente exigente. Es importante que le des prioridad a tu salud mental y tu bienestar. Evita situaciones estresantes, busca el apoyo de tus seres queridos y practica técnicas de relajación como la meditación o el ejercicio suave, en mi caso me ayudo a mantener los niveles de estrés bajo control. Recuerda que cada embarazo es único, por lo que es esencial consultar a un profesional para obtener asesoramiento personalizado y orientación sobre qué evitar y que no según tu embarazo en particular. Estas simplemente son actividades que yo evité y que me mantuvieron sana a mi y a mis bebés. Espero que te sean de ayuda.
Aprende másTips para pies cansados
Estoy segura que no soy la única mamita embarazada que ha terminando el día con los pies cansados y adoloridos. Gran parte de mi primer embarazo fue muy pesada por el cansancio acumulado en mis piernas y unos pies tan hinchados que ningunos zapatos me quedaban. Como no quería que me pasará con mi segundo hijo, aprendí varios tips que me fueron de gran utilidad y ahora los quiero compartir contigo. Así que levanta los pies, y ¡empieza a leerme! Un tina con agua caliente puede hacer maravillas con los pies cansados. Llena un recipiente con agua tibia y añade unas gotas de tu aceite esencial favorito para relajarte. Sumerge los pies durante 15-20 minutos y siente cómo desaparece el estrés. ¡Créeme, ¡tus pies te lo agradecerán! Justo después de ese baño, date un masaje o pídele a tu pareja que te lo regale, te aconsejo que empieces desde las puntas de los dedos hasta tus muslos. Yo usé mi gel refrescante Amazona pues su fórmula me ayuda a relajar, deshinchar y activar la circulación. Como tip extra si tienes una pelota de tenis o un rodillo para pies úsalo en el pie hacia delante y hacia atrás, concentrándote en el arco y el talón, aplicando suave presión y verás el alivio. Después de un largo día, llega a tu cama y eleva los pies para reducir la hinchazón y mejorar el flujo sanguíneo. Si este ángulo te resulta incómodo, intenta ponerte unos cojines debajo de tus pies únicamente para activar y estimular la circulación. Si por tu trabajo o actividades pasas mucho tiempo de pie, es esencial que programes descansos regulares en los que camines despacio y estires pies y piernas. Yo te recomiendo hacerlos cada dos horas, estoy segura que notarás como reduce la fatiga y el dolor de pies. Recuerda que tus pies serán tu sostén toda la vida literalmente, por lo que cuidarlos debe ser parte de tus hábitos, con mayor motivo durante el embarazo, que tu peso será diferente y la carga para también. Estoy segura que siguiendo estos consejos, podrás aliviar las molestias, mejorar la salud de tus pies y mantenerlos felices durante todo el día y todo el embarazo. Así que ahora que ya los conoces, cuida de tus pies cansados, ¡y ellos te llevarán a donde quieras ir!
Aprende másDesmentimos los mitos de la lactancia
Como en todos los temas que conforman la maternidad, la lactancia es uno de los más rodeados de mitos, por eso en este artículo quiero compartir contigo la importancia de la leche materna, pero sobre todo porque no debemos creer en los datos falsos que por años nos han hecho dicho acerca de ella. Después del parto lo más común es que muchas mamitas experimenten molestias aprendiendo a amamantar. Pero con el apoyo adecuado para posicionar al bebé correctamente, también aseguras que el agarre a tu pecho sea el ideal, y así se pueden evitar los pezones adoloridos. Así que recuerda este podría ser un mito desmentido si recibes la ayuda de un profesional en lactancia e implementas un producto especial para cuidar tus pezones. Seguramente has escuchado hablar del método canguro, promovido por doctores y enfermeras para permitir a la mamá y al bebé estar “piel con piel” inmediatamente después del parto. Esta práctica es muy importante para tu bebé ya que le ayuda a encontrar y agarrar al seno, intentarlo durante la primera hora después del parto y luego hacerlo con frecuencia, te facilitará la tarea de la lactancia. Por lo que este mito queda desmentido. Falso. No es necesario lavarse los pezones antes de amamantar. Desde que los bebés nacen están familiarizados con los olores y sonidos de su mamá. Además los pezones de mamá producen una sustancia de bacterias buenas que el bebé huele, lo orienta a encontrar el pezón para pegarse y además de que lo ayudan a desarrollar un sistema inmunológico saludable para toda la vida. Uno de los más comunes y más falsos. Esta por demás decir que todos los bebés son diferentes, por supuesto habrá unos más apegados que otros, independientemente de cómo los alimenten. La lactancia materna influye en la nutrición del bebé, y el desarrollo de su cerebro. La única parte “cierta” de esta creencia es que los bebés que son amamantados se cargan en brazos con mayor frecuencia que los que no y esto se podría confundir con una tendencia de apego. Este podríamos categorizarlo como cierto. Pues definitivamente es más fácil a amamantar si lo haces desde la primera hora después del parto porque los reflejos de tu bebé son muy fuertes en ese momento. Pero no te preocupes no es la única oportunidad que tendrás para hacerlo simplemente intenta hacerlo lo antes posible. Recuerda que como en todo, la práctica hace al maestro, el contacto frecuente de piel con piel ayudarán a que la lactancia se facilite. El ejercicio siempre va a ser saludable, incluso para las mamás en etapa de lactancia. Este mito es totalmente falso, pues no hay evidencia que demuestre que la actividad física pueda afectar el sabor de la leche. Casi todas las madres producen la cantidad adecuada para su bebé. La producción de leche se rige principalmente por la capacidad del bebé para agarrarse del pecho, la extracción que hagas en cada toma, así como la frecuencia de tu horas de lactancia. Si por cualquier motivo tu cuerpo deja de producir leche no te sientas culpable, pues muchos factores pudieron influir para que eso pasara. Este mito tiene una parte cierta y una falsa. Es importante que le informes a tu médico que estás amamantando para que el considere que médicamentos son los adecuados. En caso de que tu estes decidiendo tomar algún medicamento, no olvides leer las instrucciones antes de consumirlo. Lo importante es considerar los horarios y las dósis para que no afecte tu leche y si esto es inevitable, al saberlo podrás decidir una formulación alternativa. Este al igual que el anterior, tiene un porcentaje de verdad. Pues dependiendo del tipo de enfermedad, se determinará si las madres pueden continuar amamantando cuando están enfermas o no. Lo que suele suceder es que la mamá le pasará a su bebé los anticuerpos que produjo para afrontar la enfermedad, lo que ayudará a su bebé a construir sus propias defensas. Todas las mamás y los bebés son diferentes y es necesario que poco a poco juntos se llegue a un acuerdo de hasta cuando es conveniente para ambos. No hay pruebas que demuestren que sea más difícil dejar de amamantar después de 1 año, sin embargo sí hay evidencia de que amamantar hasta los 2 años puede llegar a ser beneficioso tanto para las mamás como para los niños. Este artículo fue inspirado en la información proporcionada por la Dra. Michele Griswold, consultora en lactancia, enfermera registrada, investigadora y defensora de la lactancia, representante de la Asociación Internacional de Consultoría en Lactancia ante el Colectivo Mundial para la Lactancia Materna de la OMS/UNICEF, através de la página web de la UNICEF para brindar a las mamás en esta etapa el apoyo que necesitan para amamantar.
Aprende másBeneficios del yoga en el embarazo
El yoga es uno de los ejercicios que más beneficios pueden aportarnos, por supuesto que practicarlo durante el embarazo no sería la excepción. Gracias a esta actividad física ganarás elasticidad, conseguirás relajarte, estarás más preparada para el momento del parto y le darás un plus de salud a tu bebé. Está comprobado que el yoga para embarazadas es un ejercicio fantástico, muchos expertos lo consideran incluso más seguro que caminar o hacer ejercicios prenatales. Te comparto los principales beneficios para ti y tu bebé: La combinación de las posturas, junto a la respiración y los ejercicios de relajación, nos permite liberar tensiones tanto físicas como emocionales por los cambios que se producen en nuestro organismo. Además, mejora nuestra flexibilidad y aumenta la fuerza y la resistencia de los músculos que involucraremos durante el parto, como del periné, para evitar desgarres o los músculos de la pelvis, que necesitarás con fuerza para lograr un parto rápido y exitoso. Eleva el esternón, lo que le da más espacio al bebé mientras crece. Favorece el crecimiento del bebé, ya que mientras más tensa te encuentres durante el embarazo más podrías llegar a afectar el crecimiento natural de tu bebé. Cuando estamos estresadas, nuestro organismo genera una hormona conocida como cortisol. La función del cortisol es responder al estrés, reducir la inflamación, controlar la presión arterial, el metabolismo y los niveles de azúcar. Por eso es tan importante estar relajada durante el embarazo, para que los picos de cortisol no sean más que los de una persona sana y a su vez no afecten al crecimiento del bebé. Otra de las grandes ventajas del yoga es que podrás ir adaptando los ejercicios a tu etapa. Es decir, no serán los mismos ejercicios los que practiques durante el primer trimestre de embarazo, que los que harás en tus útlimas semanas antes del parto. Por ejemplo, al principio podrás enfocarte mayormente en los ejercicios que te mantienen en calma y te ayudan a descansar y en el último trimestre, te intereserán los ejercicios para eliminar las molestias del sobrepeso, los dolores de espalda, la dificultad para respirar o el cansancio de pies y piernas. Las mejores opciones suelen ser: El yoga prenatal. El yoga restaurador. El hatha yoga. Como todo lo que te recomiendo, lo mejor es consultar con una persona experta para que te oriente sobre las clases más adecuadas para ti y tu bebé antes de iniciar cualquier actividad física. Haz los ejercicios a un ritmo adecuado, el mejor para ti, no te forces no a bajar, estirar o aguantar más. Lo mejor es que te fijes metas objetivas, realistas y personales. Durante las clases de yoga debes poder respirar con normalidad. Si no lo consigues, significa que estás acelerando el ritmo. Bájalo. Busca un profesor que te de confianza. Asegúrate que se especialicen en yoga para embarazadas. Ellos prestarán atención a tus posturas para que no hagas nada que pueda resultar dañino. Recuerda mantenerte hidratada. El agua es esencial para la salud, aún más durante el embarazo. Trata de mantener una vida activa y hacer el ejercicio que a ti te resulte más cómodo y disfrutable no solo durante tu embarazo sino en tu día a día, estoy segura que en cuanto empieces a disfrutar de los beneficios de este saludable hábito no lo querrás dejar. Después de tu yoga consiénte tu pancita con el poder de los ingredientes naturales
Aprende másCosas curiosas que te pasan en el embarazo
Platicando con amigas que están embarazadas e incluso con las que ya dieron a luz, nos dimos cuenta de un sinfín de curiosidades que nos empiezan a pasar desde el momento en el que nos enteramos que estamos embarazadas. No todos los cambios son meramente físicos, a pesar de que son los más evidentes y por supuesto sumamente importantes durante esta etapa, concluimos que hay cambios en nuestra rutina, en nuestro estado de ánimo, en nuestro entorno, intereses, gustos, antojos, amistades, actividades, en fin, toda tu vida cambia desde que te enteras que serás mamá. Te platico un poco de lo que he observado y experimentado en mis embarazos: Al principio te sientes felíz cuando no te cierra el pantalón porque creció tu vientre. No tienes complejos con tu pancita, de hecho probablemente por primera y única vez disfrutas con exhibirla. Quieres saber TODO sobre el embarazo. Lees libros, ves documentales, buscas información en internet. Toda la información que te interesa consumir tiene que ver con el embarazo. Conforme han pasando los meses, te vuelves “más grande” y todos los espacios se vuelven “más pequeños”. De pronto empiezas a comer cosas que no solías comer y dejan de gustarte o te producen naúseas tus comidas favoritas. A mi me pasaron ambos extremos: insomnio o sueño excesivo. No logras estar despierta o dormida en el momento que debe ser. Aparecen los gases; tranquila, no depende de ti, son cosas que no se pueden evitar y la gran mayoría de las mamás les pasa. Tus pies se pondrán hinchados, incluso pueden provocarte calambres, nada que un buen masaje y medias de compresión no curen. Obvio le sacas provecho a tu estado, es momento de que permitas que te cedan el paso en todos lados y por supuesto desde el día uno podrás usar los estacionamientos para futuras mamás. Todo mundo quiere complacer tus antojos y tu estás para dejarte consentir. Te rodearás de todos los mitos que te puedas imaginar, por ejemplo, según la intensidad de las naúseas, se puede identificar si el bebé será niño o niña. Algunos dicen que entre más intensas sean, es porque será niña. Estas son algunas de las curiosidades que yo viví durante mis embarazos.
Aprende másTips para producir más leche materna
Primero que nada debemos entender como es que nuestro cuerpo logra producir leche materna. Aquí te explico de forma muy breve el proceso. Los alvéolos producen leche en respuesta a la hormona prolactina. Los niveles de prolactina aumentan cuando el bebé succiona. Los niveles de la oxitocina (otra hormona) también aumentan cuando el bebé succiona. Esto hace que los músculos pequeños del seno se contraigan y trasladen la leche por los conductos. Este movimiento de la leche se denomina "reflejo de bajada de la leche". La liberación de estas hormonas (prolactina y oxitocina) puede hacerte sentir una fuerte necesidad de estar con tu bebé. Y ahora, la pregunta que muchas mamitas se hacen incluso antes de estar en la etapa de lactancia. Vacia tus pechos: Según mi experiencia, yo te diría que la mejor manera de producir más leche materna es amamantar con frecuencia y que cada vez que lo hagas te asegures de vaciar completamente tus senos. Aplica masajes y compresión. Ofrece leche a tu bebé de ambos lados en cada sesión de lactancia. En caso de que el bebé no haya comido lo suficiente como para vaciarte, extráete la leche restante después de amamanta. Al hacer esto, menos leche se acumulará y mandarás la indicación de que se debe comenzar a producir más y más leche. Puedes hacer uso del sacaleches que mejor te acomode, trata de ser paciente y tolerante contigo y con tu cuerpo en lo que aprendes y dominas esta técnica, de lo contrario podrías resultar lastimada y sentirte defraudada. 1.Trata de ser puntual y constante En tus sesiones de lactancia mientras más rutinario vuelvas este ejercicio, mejores señales le mandas a tu cuerpo para seguir generando. 2.Cuida tu alimentación Recuerda que “somos lo que comemos” y en el caso de una mamita en lactancia, esto se traduce a “tu bebé será lo que tu comes”, los buenos hábitos te ayudarán en tu proceso de producción. 3.Aprende a acomodarte a tu bebé Una parte fundamental para que el bebé encuentre tu pezón y succione de la manera correcta, es la postura en la que se encuentre. Así que asesórate con expertos y haz uso de las herramientas que creas convenientes para lograrlo. 4.Usa productos que favorezcan a la producción de leche Cuida que estos productos no afecten a tu bebé, no modifiquen el olor de tu pezón y ni el sabor de tu leche. Investiga los ingredientes y asegúrate con tu doctor de estar usando el producto ideal, Firmeza y Lactancia podría ser un gran aliado durante esta etapa.
Aprende másImportancia de los ingredientes naturales
Como ya sabes a lo largo del embarazo e incluso en el postparto y la lactancia los cambios que notaremos en nuestro cuerpo pueden llegar a ser incontables, y la piel es uno de los órganos en donde estos se vuelven más evidentes. La aparición de manchas, el estiramiento de la piel y la comezón son de lo más frecuentes durante los primeros 9 meses. Luego vienen las estrías, la flacidez y en algunos casos el paño que no desparece aún dando a luz. Los productos para piel especializados en la maternidad pueden llegar a ser muy útiles. Pero es importante aclarar que no todos son adecuados, algunos, incluso, pueden llegar a ser peligrosos para tu bebé. Según algunos estudios, la piel es parcialmente permeable, sobretodo durante el primer trimestre en el que la placenta también es más permeable y el feto más vulnerable. Lo que quiere decir que cualquier sustancia que apliques en tu piel puede llegar a pasar a través de esta y llegar hasta la placenta. Ahora que ya sabes que esto es posible, te invito a que antes de comprar y aplicarte cualquier crema, revises cuidadosamente los ingredientes y consultes con tu médico si es el producto ideal para ti, tu bebé y tu etapa. En mi experiencia, cuando estuve embarazada encontré muy pocos productos enfocados en los cambios físicos y/o emocionales que vivimos en el embarazo, lactancia, postparto y recuperación, y me parecía que cuidarnos con productos generalizados podría no ser la manera correcta de hacerlo. Por eso cree Mamita Linda, una línea de productos formulados cuidadosamente para cada zona y etapa que necesite ser atendida a lo largo de la maternidad. Cada uno de nuestros productos cumple con dos funciones: cuidarte a tí como mujer y serte funcional ante la necesidad que tengas. Usamos ingredientes 100% seguros y que puedan acompañar a cada mamá en el camino de sentirse bella, cuidarse y consentirse. Todos nuestros productos contienen aceites esenciales de grado terapéutico, puros y de la más alta calidad. Te invito a que consultes nuestros kits, tenemos uno específico para cada etapa. Ten en cuenta que no existen productos mágicos, por lo que, para ver resultados deberás ser paciente, constante y respetuosa con tu proceso.
Aprende másGuía para una buena recuperación postparto
Si ya tienes a tu bebé en tus brazos seguramente lo que leerás a continuación será parecido a tu nueva realidad. Tu cuerpo ya no es el mismo. Ha cambiado durante los últimos nueve meses, mientras crea cada partecita de tu bebé. Por lo que regresar todo a su lugar y función, será una tarea que implicará además de mucha paciencia y amor propio, productos que te ayuden al proceso. Es importante decirte que no existen productos mágicos, que todos requieren de constancia por supuesto de buenos hábitos para que empieces a notar los cambios que buscas. Primero que nada te recomiendo que analices cuales son esas cositas que quieres mejorar o tratar, para que así busques específicamente los tratamientos indicados. Después trata de ver que pequeños hábitos puedes ir integrando a tu día a día que puedan ayudarte a lograr los resultados que quieres ver en tu cuerpo, por ejemplo preguntarle a tu doctor en qué momento y que tipo de ejercicio es el adecuado para el postparto y empezar a hacerlo en cuanto el/ella te autorice. También te recomiendo que seas objetiva y trates de reconocer si estas atravesando por algún tipo de depresión postparto, pues para eso deberás tomar otras medidas. Es importante que mientras estás en la etapa de autoanálisis no seas dura contigo, trata de reconocer tus necesidades desde el amor y la autocompasión. Y no desde la crítica y el rechazo. Ante todo debes tener en mente que tu cuerpo fue capaz de crear vida por lo que lejos de criticarlo debemos agradecerle en todo momento por ser capaz de ese hermoso milagro. Ahora sí, entremos en materia. La realidad es que los productos especiales para esta etapa te serán de muchísima ayuda, pues sus fórmulas le darán a tu cuerpo específicamente lo que necesita para que todo poco a poco regrese a su lugar y /o funcione como antes lo hacía. En Mamita Linda hemos creado un kit postparto que atenderá desde la piel, hasta tus emociones. ¡Así como lo oyes! Son 4 productos, cada uno enfocado en las áreas mayormente involucradas en el embarazo. 1: Pócima Ancestral: el bestseller para cuidar tu figura después del parto. Ideal para desinflamar los tejidos a nivel piel, tonificar y “sacar el aire” del vientre en el postparto. 2. Divina Firmeza: como seguramente sabrás tu pancita acaba de hacer el trabajo de un globo al inflarse a su máxima capacidad, pero , ¿qué pasa si desinflas ese globo? Regresará a su tamaño inicial pero con una textura más flácida. Pues esto mismo pasa con la piel de tu pancita. Este gel te ayudará además de a reafirmar, a tonificar, reducir celulitis y revitalizar con su agradable aroma a toronja. 3. Regenerador de Tejido del Útero: Este bálsamo ayuda en la regeneración del tejido mientras ves como tu vientre se desinflama. Además sus ingredientes humectarán tu piel y prevendrá la formación de cicatrices. 4. Postparto Feliz: ¿Sabías que 1 de cada 5 mujeres en México sufre depresión postparto? ¿Cómo saber si eres una de esas mujeres? Tristeza, ansiedad, estrés, nerviosismo y extremo cansancio pueden ser algunos de sus síntomas. Este Roll On, contiene la mezcla perfecta de aceites esenciales de paz y alegría para combatir la depresión postparto y equilibrar las hormonas para sentirte cada vez mejor después de dar a luz. Ahora que ya conoces el kit ideal para tu nueva etapa, no dudes en hacer uso de estos y los demás productos o técnicas que te ayuden a vivir el postparto de una manera sana, feliz y llevadera. No olvides consultar a tu doctor antes de aplicarte cualquier producto.
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