Los primeros días de lactancia están llenos de cambios, dudas y aprendizaje. Tu bebé está descubriendo cómo alimentarse y tú estás conociendo una nueva versión de tu cuerpo.
Días 1 y 2: todo comienza poco a poco
Al principio produces calostro, un alimento concentrado ideal para tu recién nacido. Es normal que quiera tomar pecho con mucha frecuencia, incluso entre 8 y 12 veces al día.
El contacto piel con piel, una posición cómoda y observar un buen agarre pueden ayudarte mucho durante estos primeros días.
Días 3 y 4: cambios en tus senos
Con la llegada de la leche puedes notar mayor volumen, sensibilidad o tensión.
También es momento de cuidar la piel. Puedes complementar tu rutina con Firmeza y Lactancia y Piel de Diosa Senos, pensados para acompañar el cuidado de la piel de los senos durante esta etapa.
Si tus pezones están sensibles, SOS Pezones puede formar parte de tu rutina de cuidado e hidratación.
Recuerda: el dolor intenso o persistente al amamantar no debe normalizarse. Si continúa, revisa el agarre y busca apoyo profesional.
Días 5 y 6: observa a tu bebé y cuídate tú también
Una buena señal de alimentación es que tu bebé moje pañales regularmente y mantenga seguimiento de peso con su pediatra.
Y entre tomas, también necesitas cuidarte. Descansa cuando puedas, hidrátate, acepta ayuda y date pequeños momentos para ti.
Postparto Feliz, aromaterapia con salvia y lavanda, puede acompañar esos momentos de autocuidado durante el postparto.
Día 7: están aprendiendo juntos
Después de una semana no necesitas tener todo resuelto. Cada mamá y cada bebé viven la lactancia de forma diferente.
Escucha tu cuerpo, observa a tu bebé y pide apoyo si tienes dolor intenso, grietas, fiebre, dificultades con el agarre o dudas sobre su alimentación.
Mamá, tú también necesitas cuidados
Durante esta etapa puedes complementar tu rutina con:






