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Ingredientes que debes de evitar en el embarazo

Ingredientes que debes de evitar en el embarazo

¡Hola, futuras mamás he preparado este blog por que para mi fue todo un tema durante mis embarazos, los ingredientes que debes evitar durante esta etapa. Desde que me embaracé empecé a investigar acerca de este tema, y después de descubrir tanta información, me propuse compartirla y así se convirtió en uno de los pilares de mi marca Mamita Linda.  Como sé que la seguridad de tu bebé es lo más importante, aquí te comparto una lista de cosas que debes mantener fuera de tu vida durante estos nueve meses: Sí, sabemos que si eres de las que aman su taza de café por la mañana, será un poco difícil dejarla por completo, pero debes considerar bajar la dosis en la medida de lo posible. El consumo excesivo de cafeína se ha relacionado con un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. Te recomiendo limitar tu ingesta diaria a alrededor de 200-300 miligramos (aproximadamente una taza de café al día). Para mí este es un "no" definitivo. Es bien sabido que el alcohol puede causar daño fetal y problemas de desarrollo de tu bebé. Yo te recomendaría que durante el embarazo, evites beber cualquier tipo de bebida que contenga alcohol. El humo del tabaco contiene sustancias químicas peligrosas que pueden afectar negativamente al desarrollo del bebé. Si eres fumadora, creo que este es un buen momento para dejarlo. Además, trata de evitar el humo de segunda mano tanto como sea posible. El mercurio suele estar presente en este tipo de alimentos y es un metal pesado que puede dañar el sistema nervioso del bebé. Por eso es altamente recomendado evitar el consumo de pescados grandes como el tiburón, el pez espada, el atún rojo y el pez mero. En su lugar, opta por pescados como el salmón, la tilapia y la trucha. Las carnes crudas o mal cocidas, así como los embutidos, pueden contener bacterias dañinas como la listeria, que pueden ser peligrosas para el bebé. Recuerda que durante esta etapa los medicamentos que puedes consumir son muy limitados, trata de evitar todo lo que te pueda ocasionar una infección o enfermedad que requiera medicamento. Asegúrate de cocinar bien la carne y evitar los embutidos sin cocinar. El exceso de vitamina A puede ser dañino para el desarrollo fetal. Evita los suplementos de vitamina A y los productos que contienen altos niveles de esta vitamina, como el hígado. Durante el embarazo, es importante reducir la exposición a productos químicos fuertes como los pesticidas, los productos de limpieza agresivos y los tintes capilares con amoníaco y lo más importante, y que no todas la mamás tenemos en mente, los cosméticos. Opta por las alternativas más naturales y busca productos etiquetados como seguros para embarazadas, lee las etiquetas y asegúrate de que los ingredientes sean amigables con tu etapa. Incluso algunos ingredientes 100% naturales pueden estar contraindicados con el embarazo. Busca marcas formuladas específicamente para la etapa que estas viviendo. En Mamita Linda cuidamos que cada uno de nuestros productos sea seguro y benéfico tanto para ti como para tu bebé. Evita tomar cualquier medicamento sin consultar primero con tu médico. Incluso los medicamentos de venta libre pueden tener efectos secundarios no deseados durante el embarazo. Aunque no es un "ingrediente" físico, el estrés extremo puede afectar negativamente tu salud y la de tu bebé. Busca formas de reducir el estrés a través de técnicas de relajación, ejercicios suaves y apoyo emocional. Sabemos que nunca faltará la tía o amiga que te recomendará una crema que ella misma prepara en casa, algún té que toma para no retener líquidos o ejercicios que hizo en sus 4 embarazos para deshinchar las piernas. Mi recomendación es preguntarle a tu doctor antes de obedecer a cualquiera de los anteriores. Recuerda que solo un especialista de la salud puede darte recomendaciones, sobretodo en la etapa en la que te encuentras. Tanto tu bienestar como la seguridad de tu bebé es lo primero, por eso te comparto estos consejos que espero te ayuden a mantenerte a salvo y saludable mientras esperas ansiosamente la llegada del nuevo miembro de la familia.  

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¿Cómo lograr el destete?

¿Cómo lograr el destete?

Hoy vamos a hablar sobre un paso importante en la vida de tu bebé y por supuesto en la tuya: el destete. Sabemos que puede ser un proceso delicado, así que aquí te ofrecemos algunos consejos para ayudarte a hacerlo de la manera más suave, amorosa y exitosa posible. El destete es el proceso gradual de introducir alimentos sólidos y reducir la dependencia de la leche materna o fórmula como principal fuente de alimentación para tu bebé. Es un hito emocional tanto para el bebé como para la mamá, ¡así que prepárate para este nuevo reto! El destete no es una carrera, es un maratón. Comienza cuando tú y tu bebé estén listos, generalmente alrededor de los 6 meses cuando el bebé empiece a mostrar interés en los alimentos sólidos. Empieza con pequeñas porciones y aumenta gradualmente la cantidad de alimentos sólidos mientras reduces las tomas de leche. Pero tranquila, cada cuerpo, cada relación mamá-bebé y cada proceso es único, así que si no pasa en este tiempo, ni tú ni tu bebé están mal. Este es el momento de la diversión culinaria. Ofrece una variedad de alimentos ricos en nutrientes, como puré de frutas, verduras cocidas y cereales para bebés. Puedes experimentar y ver qué le gusta a tu bebé. Recuerda que su pediatra será tu mejor guía para hacer estos cambios poco a poco y de la mejor manera. El destete no significa que debas alejarte de la lactancia por completo. Continúa ofreciendo el pecho o el biberón con fórmula como una forma de “consuelo” y conexión emocional con tu bebé. Esto también ayuda a evitar problemas de congestión mamaria. Crear un horario regular para las comidas y las tomas puede ayudar a tu bebé a adaptarse al nuevo patrón de alimentación. Se flexible pero trata de no perder la consistencia  pues esta será la clave para lograrlo. Cada bebé es diferente. Algunos pueden tomar alimentos sólidos más rápido que otros, mientras que algunos pueden preferir el pecho o el biberón durante más tiempo. Presta atención a las señales de tu bebé y sigue su ritmo. El destete puede ser un momento emocional tanto para ti como para tu bebé. Si tu pequeño rechaza los alimentos sólidos al principio o muestra resistencia, ¡no te preocupes! Dale tiempo y continúa ofreciendo opciones saludables. Cada pequeño paso es un gran logro. No te ni lo compares con otras mamás y su proceso de destete con sus bebés. Celebren juntos sus éxitos y asegúrate de darle mucho amor y apoyo en cada etapa. Es un bálsamo pensado en apoyar a aquellas mamás que batallan un poco con el destete a causa de una abundante producción de leche.   Contiene ingredientes 100% naturales que te ayudan a disminuir la producción de leche, para todas aquellas mamás que buscan destetar.   Recuerda que el destete, como todo lo que tiene que ver con la crianza de tu hijo/hija es totalmente personal y único, por lo que estas recomendaciones son meramente sugerencias para apoyarte en tu proceso.   Lo más importante es que cuando te decidas a hacerlo, se haga con amor, tolerancia y paciencia. Tu bebé está creciendo y explorando un nuevo mundo de sabores, y tú estás ahí para guiarlo en cada paso del camino. ¡Buena suerte mamita!

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¿Qué son las baby blues?

¿Qué son las baby blues?

Los "baby blues" son un conjunto de sentimientos que muchas mamás experimentan después de dar a luz. Puede ser una montaña rusa de emociones que incluye tristeza, ansiedad, irritabilidad y sensibilidad extrema. Ahora, no te preocupes, ¡esto es más común de lo que crees! Los "baby blues" son una reacción completamente normal a los cambios hormonales y emocionales que suceden después del parto. Imagina que has estado llevando a tu bebé en tu vientre durante nueve meses, y de repente, ya no está ahí. Tu cuerpo está pasando por una serie de ajustes y, a veces, tu mente también necesita tiempo para ponerse al día. Por lo general, los "baby blues" comienzan unos días después del parto y pueden durar de una semana a dos. Entonces puedes estar tranquila, ¡esto no será para siempre! Si después de ese tiempo aún te sientes abrumada por las emociones, es importante hablar con un profesional de la salud, ya que podría ser un signo de depresión postparto, que es algo diferente y requiere atención un poco más especializada. 1.Hablarlo: No tengas miedo de hablar sobre cómo te sientes. Compartir tus emociones con tu pareja, familiares o amigos puede ayudarte a sentirte apoyada y comprendida.   2.Descanso: Asegúrate de descansar siempre que sea posible. Tu cuerpo ha pasado por una gran hazaña y necesita tiempo para recuperarse.   3.Ayuda: No dudes en pedir ayuda cuando la necesites. Si alguien ofrece ayudarte con las tareas domésticas o cuidar al bebé mientras descansas, ¡acepta!   4.Cuidado personal: Intenta darte pequeños momentos de cuidado personal. Un baño relajante, una caminata corta o simplemente sentarte a leer un libro pueden marcar la diferencia.  5.Aliméntate bien: No subestimes el poder de una buena comida. Una dieta equilibrada puede influir en tu estado de ánimo. En resumen, los "baby blues" son un vaivén emocional que muchas mamás experimentan después del parto debido a cambios hormonales y emocionales. Aunque se habla relativamente poco de ellos, son algo completamente normal y lo más importante, temporal. Sin embargo es importante cuidar de ti misma y buscar apoyo si sientes que las emociones son abrumadoras o están fuera de tu control. Nunca olvides que eres una mujer increíble, fuerte y capaz y que estas emociones son solo una parte del viaje de ser mamá.  ¡Todo pasa!

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Factores que complican la fertilidad

Factores que complican la fertilidad

Hoy quiero platicarles de un tema que es más común de lo que nos imaginamos, y que lamentablemente poco se habla de él; los factores que afectan la fertilidad.   Si bien, la fertilidad es una maravilla de la naturaleza también se ha convertido en misterio intrigante para muchas mujeres. Ya sea que estés en medio de tu propio viaje hacia la maternidad, o simplemente sientas curiosidad acerca de cómo funciona el proceso, ¡este blog te va a interesar!   Desglosaremos algunos de los factores más comunes que pueden llegar a tener un impacto en esta montaña rusa emocional llamada fertilidad. Uno de los factores más notables que afecta la fertilidad es la edad. Las mujeres nacen con un número finito de óvulos, y a medida que envejecen, la cantidad y calidad de esos óvulos disminuyen. Aunque las tecnologías médicas han avanzado significativa y exitosamente en el campo de la reproducción asistida, si lo que se busca es concebir de manera natural, el reloj biológico todavía juega un papel muy importante. Estos dos por obvias razones pueden influir en nuestra fertilidad. Mantener un peso saludable es fundamental, ya que el exceso o la falta de peso pueden afectar el equilibrio hormonal necesario para la reproducción.  Además, hábitos como el consumo excesivo de alcohol, cigarro y el estrés crónico pueden poner obstáculos en el camino de la búsqueda de tu bebé. Como siempre nos han dicho buscar el equilibrio en nuestro estilo de vida en general, dieta, ejercicio y bienestar emocional puede hacer maravillas para nuestra capacidad de concebir.  Algunas veces desconocemos ciertas condiciones médicas o genéticas hasta que empezamos en la búsqueda del embarazo. Algunos de los más comunes son los problemas hormonales, como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), que sin duda pueden dificultar la ovulación y por lo tanto la concepción, puede vivir en el cuerpo de la mujer por años sin que ella se de cuenta. Del mismo modo, los hombres también pueden enfrentar desafíos debido a problemas de conteo de esperma o de calidad de este.   Si bien este factor podría no estar en nuestras manos, hacer chequeos generales, revisiones ocasionales y atender de forma oportuna a cualquier resultado anormal que se presente, podría evitar mayores complicaciones. Es importante recordar que la ciencia médica sigue avanzando y ofreciendo soluciones y tratamientos que antes parecían imposibles.   En un mundo cada vez más industrializado, lo más común es que las sustancias químicas estén presentes en prácticamente todo lo que consumimos y aunque pareciera no tener nada que ver con la fertilidad, la verdad es que ya se ha comprobado que la exposición a ciertos químicos presentes en productos cotidianos podría tener un impacto en la calidad del esperma y de los óvulos. Aunque la investigación aún está en curso, debemos ser conscientes de los productos que utilizamos para cocinar, para maquillarnos, todo lo que le ponemos a nuestro cabello y piel y tratar de reducir la exposición a productos químicos innecesarios en la mayor medida posible.   Como mujer es muy común que tengamos una larga lista de cosméticos para nuestra rutina diaria, y es totalmente válido. Mi consejo es que para que lo puedas seguir haciendo sin poner en riesgo tu salud, es que cuides los ingredientes de las marcas que consumes, lee etiquetas y pregunta a profesionales que es lo que más te recomiendan, menciona que te preocupa el tema de la fertilidad y que estás cambiando algunos hábitos para lograr cuidarte.   Busca marcas como Mamita Linda, que reduzcan sus fórmulas a ingredientes 100% naturales y amigables con tu cuerpo. Confía en el poder de la naturaleza y no trates de invadir a tu cuerpo con fórmulas mágicas que pueden tener efectos secundarios irreversibles.   No subestimes el poder de la mente y las emociones en el viaje de fertilidad. Aunque yo se que es más fácil decirlo que hacerlo, no quería dejar de mencionar este factor. La ansiedad y la depresión pueden afectar los procesos hormonales, y el estrés crónico puede dificultar la concepción. Mantener una actitud positiva, estar en calma y buscar el apoyo emocional cuando sea necesario puede marcar la diferencia. Y recuerda, no te compares con nadie, ¡tu viaje es único y valioso, independientemente del resultado, respétalo y vívelo!   En conclusión me gustaría decir que la fertilidad es un proceso completamente personal y único para cada mujer con o sin pareja. Aunque hay factores que pueden influir en nuestra capacidad de concebir, cada cuerpo es diferente y la ciencia continúa avanzando en formas esperanzadoras.   Mantener un enfoque equilibrado en la salud, la mentalidad y la comunicación con los profesionales de estos temas, puede allanar el camino hacia el sueño de convertirse en padres.

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Mommy Brain

Mommy Brain

Hola, mamás, llegó la hora de descubrir si esta teoría que justifica nuestro despite es real o no! Si alguna vez te has encontrado buscando las llaves en tu refrigerador, haz cambiado el nombre de tu perro por el de tu hijo o llevas horas buscando el celular que traes en la mano, es probable que hayas usado el pretexto de toda mamá, el enigmático "Mommy Brain".   Pero, ¿qué hay de cierto en esta teoría? En este blog quise adentrarme en este tema para descubrir de una vez por todas si es un mito que nos hace reír o una realidad que todas hemos experimentado. El "Mommy Brain" es ese momento en el que tu memoria y concentración parecen haber tomado un pequeño descanso. Es cuando no logras concentrarte, olvidas todo, cambias palabras, pierdes cosas y sin justificación alguna parece que tu cerebro no da para más. No te sientas mal, hoy descubriremos por qué sucede esto. Realidad: Sí, el "Mommy Brain" tiene bases científicas. Durante el embarazo y después del parto, las hormonas como el estrógeno y la progesterona están en una montaña rusa. Estas hormonas pueden afectar la función cerebral, incluida la memoria y la concentración. Además, la falta de sueño puede añadir un toque extra este deterioro mental.   Mito: No, no significa que estés perdiendo la cabeza. Aunque puede ser frustrante, el "Mommy Brain" es temporal. A medida que las hormonas vuelven a la normalidad y el bebé crece, es probable que tu mente también vuelva a su estado natural.   Mito: No, no afecta a todas las mamás por igual. Algunas pueden sentir más los efectos del "Mommy Brain" debido a factores hormonales y de estilo de vida, mientras que otras pueden tener menos alteraciones cognitivas.   Realidad: Las responsabilidades adicionales de ser mamá pueden dividir la atención y hacer que la multitarea sea un desafío. ¡No es que no puedas manejarlo, es que estás haciendo muchas cosas a la vez! 1. Risas y comprensión: Ríete de tus despistes y recuerda que no eres la única a la que le pasa esto. Casi todas las mamás han estado allí y tienen sus propias historias para contar.   2. Tómate descansos: Descansar es clave. Asegúrate de dormir lo suficiente y darte tiempo para relajarte. Un cerebro descansado funciona mucho mejor.   3. Organización inteligente: Haz listas, programa recordatorios y calendarios para ayudarte a mantenerte al tanto de tus tareas, pendientes y citas.   4. Ejercicios mentales: Realiza ejercicios mentales como crucigramas, rompecabezas y juegos de memoria para mantener tu mente activa.    Entonces podemos concluir que el "Mommy Brain" es una parte natural de la maternidad. Y aunque pareciera que de pronto la cabecita no reacciona no debe verse ni juzgarse como un signo de debilidad, es simplemente una etapa temporal que muchas mamás experimentan. A medida que las hormonas se estabilizan y tú y tu bebé encuentran una rutina, verás que tu mente también recupera su claridad.  Así que, mamás, disfruten de los momentos despistados, ríete de ellos que pronto se irán y solo te quedarán buenos recuerdos de esta etapa  

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¿Qué hago si mi cicatriz es queloide?

¿Qué hago si mi cicatriz es queloide?

Mamitas hoy quiero hablarles sobre un tema que quizás algunas de ustedes han experimentado: la cicatrización queloide.   ¿Qué es eso? Bueno, resulta que cuando tienes una herida, puede suceder que tu cuerpo produzca un exceso de tejido cicatricial, formando una especie de cicatriz abultada que pareciera fuera de control. ¡Y eso es lo que llamamos una cicatriz queloide!   La explicación científica detrás de esto sería la siguiente: normalmente, cuando nos lesionamos, nuestro cuerpo produce colágeno para ayudar a sanar la herida. Pero en el caso de las cicatrices queloides, el cuerpo produce demasiado colágeno y se acumula en exceso en la zona afectada. Esto crea esa cicatriz elevada y prominente que ya te expliqué. ¡Es como si el cuerpo exagerara un poco en su intento de reparar la piel!   Ahora que ya entendimos qué es, hablemos de lo frustrante que puede llegar a ser tener cicatrización queloide. Incluso a muchas de nosotras podría afectar nuestra autoestima, hacernos sentir incómodas con su apariencia y hasta limitar la ropa que usamos con tal de que no se vea.   Un dato curioso acerca de este tipo de cicatrización, es que pueden ser más comunes en ciertas personas. Por ejemplo en piel de apiñonada a morena, o si existe una predisposición genética. Pero, no te preocupes, hay esperanza. Existen diferentes tratamientos y opciones disponibles para combatir este tipo de cicatrices y mejorar su apariencia. Existen diferentes opciones para tratar las cicatrices queloides, pero es importante tener en cuenta como siempre te digo, que cada cuerpo es único y lo que funciona para algunas puede no funcionar para otras.  Una opción común es el tratamiento con corticosteroides, ya sea en forma de una inyección directamente en la cicatriz o como una crema que se aplica sobre ella. Los corticosteroides pueden ayudar a reducir la inflamación y aplanar la cicatriz.   Otro tratamiento posible es la terapia con láser. Este procedimiento utiliza diferentes tipos de láseres para vaporizar la capa externa de la cicatriz y estimular la producción de colágeno en la piel circundante, lo que ayuda a suavizar la apariencia de la cicatriz.  Además, se pueden utilizar tratamientos con presión, como vendajes de compresión o parches de silicona, para aplicar presión constante sobre la cicatriz y reducir su tamaño.  En algunos casos, se pueden utilizar técnicas quirúrgicas para eliminar la cicatriz queloidal, pero es importante tener en cuenta que esto puede conllevar el riesgo de que la cicatriz vuelva a crecer.  También se han explorado tratamientos alternativos como la crioterapia o la radioterapia, pero su eficacia y seguridad aún no están completamente establecidas, por lo que no es lo que yo más recomiendo.   Es importante destacar que siempre es recomendable consultar a un dermatólogo especializado en cicatrices queloides para determinar el mejor tratamiento para cada caso específico.   En Mamita Linda hemos diseñado Un sistema de dos pasos pues en nuestra investigación sobre cicatrices aprendimos que el tejido de la cicatriz pasa justamente por un proceso.   Está enfocado en ablandar, suavizar y consolidar la cicatriz. Se aplica con un masaje firme como si quisieras aplastar la cicatriz. Así ayudas a que la cicatriz quede finita, plana y que por dentro no se forme tejido fibroso.   Este paso es más estético, es una crema que se aplica masajeando enfocada en disminuir la apariencia de la cicatriz. En que la piel recupere el color más rápido, quede menos rojita, más sutil.  Lo mejor de todo es que sus ingredientes son 100% naturales lo que lo vuelve un tratamiento seguro y amigable con cualquier cicatriz, incluso si está ya es de tiempo atrás.   Por último recuerda que como en todo proceso lo importante es ser paciente y constante. La cicatrización queloide toma tiempo en desvanecerse por completo, así que no te desesperes si no ves resultados inmediatos. Sigue las recomendaciones de tu médico al pie de la letra y date tiempo para que los tratamientos surtan efecto.   Recuerda que tener una cicatriz queloide no tiene porque hacerte sentir fea. Eres hermosa y única. No dejes que esto opaque quien eres, del un significado positivo a tu cicatriz para que la logres ver con agradecimiento y amor mientras está logra sanar por completo.  

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Ventajas y desventajas de usar faja en el postparto

Ventajas y desventajas de usar faja en el postparto

Además de la revolución de sentimientos que estas viviendo, estás pensando en qué pasará con tu cuerpo, ¿volverá a ser el mismo de antes? ¿qué debes y qué no debes hacer? ¿si regresar al ejercicio? ¿si untarte cremas o ponerte fajas?... justo por que a mi también me invadieron estas dudas quiero compartir contigo mi punto de vista (¡ojo! personal no profesional) acerca del uso de las fajas postparto.   Todas las mamitas recién paridas lo primero que se preguntan es si será bueno usar faja postparto, cuál es la mejor y a partir de cuándo deben empezar a ponérsela. Así que vayamos resolviendo una por una estas preguntas.   Después del embarazo, la mayoría de las mamás empezamos con el proyecto “recuperar la figura” y nos dedicamos a buscar distintas formas para lograrlo, entre ellas las famosas fajas. Algunas personas creen que las fajas post parto pueden proporcionar apoyo abdominal y ayudar a reducir la hinchazón. Sin embargo, algunos profesionales de la salud advierten que el uso de una faja puede retrasar la recuperación muscular y afectar la respiración adecuada.   Es importante aclarar, que a pesar de los consejos que yo te pueda dar, o lo que puedas consultar en internet o con tus amigas, al final del día la decisión de usar una faja postparto es personal y depende de cada mujer. Lo que yo si te recomendaría es que siempre antes de decidir cualquier cosa, lo consultes con tu médico para obtener más información y tomar decisiones convenientes para tu tipo de cuerpo, tu caso de recuperación y cicatrización, tu tipo de piel, y tu estado de salud. Recuerda que cada cuerpo y cada embarazo son únicos y hay que tratarlos como tal.   Definitivamente es un tema interesante pero muy controversial. Algunas mujeres juran por ellas y dicen que los beneficios son enormes, mientras que otras sostienen que son una pérdida de tiempo y potencialmente peligrosas. ¿Es bueno usar una faja postparto? Yo te diría ¡claro que sí! Usar una faja postparto puede ser muy beneficioso para tu postparto.   En primer lugar, una faja postparto ofrece un excelente soporte para los músculos abdominales, ya que después del embarazo y el parto, estos músculos pueden debilitarse y estirarse. La faja ayuda a comprimir y sostener el área abdominal, lo que ayuda a que los músculos se fortalezcan y vuelvan a su lugar.   Además, la faja postparto puede ayudar a mejorar la postura. Después del embarazo, es común que las mujeres adopten una postura encorvada debido al peso adicional que cargaron durante nueve meses. Usando la faja, sentirás un soporte adicional a la espalda y la columna vertebral, lo que te ayudrá a corregir la postura y prevenir dolores de espalda.   Otro beneficio de usar una faja postparto es que ayuda a reducir la hinchazón y la retención de líquidos. Después del parto, es normal que experimentemos hinchazón en el área abdominal y en los pies. La faja tiene como una de sus funciones comprimir, lo que indirectamente ayuda a mejorar la circulación y reducir la inflamación.   Ahora bien, hablemos de los riesgos. Algunos médicos advierten que el uso prolongado de fajas postparto puede debilitar los músculos abdominales, ya que estos se vuelven dependientes de la compresión de la faja en lugar de fortalecerse por sí mismos. Además, si se usan de forma incorrecta o demasiado apretadas, las fajas pueden interferir con la circulación sanguínea y dificultar la recuperación de una cesárea o de otros procedimientos quirúrgicos.   Otro punto que debes tomar en cuenta es que el uso constante de estas fajas puede afectar la capacidad de los músculos abdominales de involucrarse en su función natural, lo que puede llevar aa problemas digestivos y de respiración   En resumen, usar una faja postparto puede ser beneficioso para fortalecer los músculos abdominales, mejorar la postura y reducir la hinchazón. Sin embargo, es importante recordar que cada cuerpo es diferente y consultar con un profesional de la salud si tienes alguna preocupación o condición específica antes de usar una faja postparto, es una decisión personal.   Como cualquier otra medida, existen sus pros y contras. Pueden ser útiles para algunas mujeres en términos de apoyo y ayuda para recuperar la figura, pero es importante usarlas de forma adecuada y bajo la supervisión de un médico. Además, cada mujer es diferente, por lo que es importante escuchar a tu cuerpo y tomar la decisión adecuada para ti.     Te recomiendo consultar a tu médico antes de tomar cualquier decisión y tener presente que tu salud es lo más importante. Se paciente contigo, tu cuerpo necesita tiempo para recuperarse por sí solo y adaptarse a su nueva forma.   ¡Eres increíblemente fuerte y capaz de volver a lucir esa figura que tenías antes!   Enfoca tu energía en mantener una alimentación saludable y hacer ejercicio regularmente. No te preocupes si no puedes hacerlo todo de una vez, cada pequeño esfuerzo cuenta. Ponte metas alcanzables y disfruta del proceso de volver a tu mejor versión.   Recuerda también que el postparto es un momento hermoso y especial en tu vida. No te obsesiones con tu apariencia física. En cambio, concéntrate en disfrutar de tu bebé y cuidar de ti misma. El amor y cuidado que le das a tu pequeño es mucho más importante que cualquier talla o curvita extra.   Mientras esto pasa, celebremos nuestros cuerpos tal como son. Aprendamos a verlos como testigos y portadores de una vida maravillosa. ¡Y eso, es lo más bonito que podríamos llevar puesto!

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10 Cosas que no debes de hacer si estas embarazada

10 Cosas que no debes de hacer si estas embarazada

Hola Mamita Linda, si te acabas de enterar que estas embarazada, este artículo es para ti. Te comparto lo que puedes y no puedes hacer en este estado, según mis experiencias.   Me gustaría empezar por decirte que a pesar de que el embarazo es una condición en la que debemos extremar cuidados, lo cierto es que no una enfermedad, por lo tanto no debemos portarnos ni permitir que nos traten como tal, a menos que tengas alguna situación específica o que tu médico te indique que debes guardar reposo o tener ciertas precauciones.   Estar embarazada es emocionante, pero muy transformador en la vida de una mujer. Todo en nosotras cambia, nuestro cuerpo, nuestras hormonas, nuestros ciclos, nuestros horarios, nuestros antojos y nuestras emociones y sentimientos se pontencializan a tope, por estos y algunos otros motivos, te comparto algunas actividades y comportamientos pueden suponer riesgos tanto para ti como mamá como para tu bebé. Estas son las 10 cosas que yo evité durante mis embarazos para asegurar una gestación saludable:  1. Fumar (pasiva y activamente) Fumar durante el embarazo puede tener graves consecuencias tanto para la mamá como para el bebé. Aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y problemas de desarrollo. Además, la exposición, es decir ser fumador pasivo, puede tener efectos nocivos muy similares. Es fundamental que las mujeres embarazadas eviten fumar y se mantengan alejadas de los ambientes en los que se fuma.   2. Beber alcohol El consumo de alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Puede provocar el síndrome alcohólico fetal, una enfermedad que causa anomalías físicas y cognitivas en los recién nacidos. Lo más seguro es evitar por completo el alcohol durante el embarazo, aunque si tu médico te lo permite, te dirá que tipo de bebidas y en que cantidades puedes tomarlas.   3. Comer alimentos crudos Para prevenir el riesgo de las enfermedades transmitidas por los alimentos, como la salmonela, es importante que las embarazadas eviten consumir alimentos crudos o poco cocinados. Yo sobretodo evité los mariscos crudos, los huevos poco cocinados y los productos lácteos sin pasteurizar. Estos alimentos son conocidos por que pueden llegar a tener bacterias nocivas que pueden ser peligrosas tanto para ti como para tu bebé, además debes tener presente que en tu estado difícilmente habrá medicamentos permitidos para tratar una infección tan fuerte como la que estos alimentos pueden provocar.    4. Tomar medicamentos sin consultar Ciertos medicamentos pueden ser perjudiciales para el bebé. Es fundamental que si estás embarazada consultes con tu Dr. o Dra. Cualquier duda antes de tomar cualquier medicamento, incluso los de venta libre y los suplementos a base de hierbas.   5. Ejercicios de alto impacto Aunque mantenerse activa siempre es beneficioso, es importante elegir ejercicios que sean seguros tanto para la mamá como para el bebé. Deben evitarse las actividades que impliquen un alto riesgo de caídas o que sean de alto impacto. Yo te recomiendo que optes por ejercicios de bajo impacto, como caminar, nadar o practicar yoga prenatal.   6. Levantar objetos pesados El embarazo de por si ya sobrecarga al cuerpo de la mamá, por lo que levantar objetos pesados puede agravar la situación. Lo mejor es evitarlo, en caso de que sea muy necesario, recuerda utilizar las técnicas de levantamiento adecuadas y/o pedir ayuda.   7. Consumo excesivo de cafeína Aunque una cantidad moderada de cafeína suele considerarse segura durante el embarazo, es importante que nos limitemos, pues los niveles elevados de cafeína se han relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo y/o bajo peso al nacer. Según mi doctora lo aconsajable en mi caso en específico eran menos de 200 miligramos al día, lo que equivale aproximadamente a una taza de café. Consulta con tu doctor cual es la cantidad ideal para ti y tu bebé.    8. Bañeras de hidromasaje y saunas Aunque morirás de ganas por irte a relajar a un jacuzzi o tomar un baño con hidromasaje delicioso en tu bañera, lo cierto es que si estas embarazada debes evitar los jacuzzis, las saunas y otras fuentes de calor excesivo, ya que una temperatura corporal elevada puede ser perjudicial para tu presión y tu bebé.   9. Exposición a sustancias químicas tóxicas Debes evitar en lo posible la exposición a sustancias químicas tóxicas. Muchas veces no sabemos que debemos evitar incluso los productos de limpieza, pesticidas y algunos productos de belleza. Si por culalquier motivo no puedes evitar la exposición, asegúrate de usar guantes, mascarillas y una ventilación adecuada para minimizar los riesgos.   10. Estrés y trastornos emocionales El embarazo puede ser un periodo emocional y físicamente exigente. Es importante que le des prioridad a tu salud mental y tu bienestar. Evita situaciones estresantes, busca el apoyo de tus seres queridos y practica técnicas de relajación como la meditación o el ejercicio suave, en mi caso me ayudo a mantener los niveles de estrés bajo control. Recuerda que cada embarazo es único, por lo que es esencial consultar a un profesional para obtener asesoramiento personalizado y orientación sobre qué evitar y que no según tu embarazo en particular.  Estas simplemente son actividades que yo evité y que me mantuvieron sana a mi y a mis bebés.   Espero que te sean de ayuda.

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Tips para pies cansados

Tips para pies cansados

Estoy segura que no soy la única mamita embarazada que ha terminando el día con los pies cansados y adoloridos. Gran parte de mi primer embarazo fue muy pesada por el cansancio acumulado en mis piernas y unos pies tan hinchados que ningunos zapatos me quedaban. Como no quería que me pasará con mi segundo hijo, aprendí varios tips que me fueron de gran utilidad y ahora los quiero compartir contigo.   Así que levanta los pies, y ¡empieza a leerme! Un tina con agua caliente puede hacer maravillas con los pies cansados. Llena un recipiente con agua tibia y añade unas gotas de tu aceite esencial favorito para relajarte. Sumerge los pies durante 15-20 minutos y siente cómo desaparece el estrés. ¡Créeme, ¡tus pies te lo agradecerán! Justo después de ese baño, date un masaje o pídele a tu pareja que te lo regale, te aconsejo que empieces desde las puntas de los dedos hasta tus muslos. Yo usé mi gel refrescante Amazona pues su fórmula me ayuda a relajar, deshinchar y activar la circulación. Como tip extra si tienes una pelota de tenis o un rodillo para pies úsalo en el pie hacia delante y hacia atrás, concentrándote en el arco y el talón, aplicando suave presión y verás el alivio.   Después de un largo día, llega a tu cama y eleva los pies para reducir la hinchazón y mejorar el flujo sanguíneo. Si este ángulo te resulta incómodo, intenta ponerte unos cojines debajo de tus pies únicamente para activar y estimular la circulación. Si por tu trabajo o actividades pasas mucho tiempo de pie, es esencial que programes descansos regulares en los que camines despacio y estires pies y piernas. Yo te recomiendo hacerlos cada dos horas, estoy segura que notarás como reduce la fatiga y el dolor de pies. Recuerda que tus pies serán tu sostén toda la vida literalmente, por lo que cuidarlos debe ser parte de tus hábitos, con mayor motivo durante el embarazo, que tu peso será diferente y la carga para también. Estoy segura que siguiendo estos consejos, podrás aliviar las molestias, mejorar la salud de tus pies y mantenerlos felices durante todo el día y todo el embarazo. Así que ahora que ya los conoces, cuida de tus pies cansados, ¡y ellos te llevarán a donde quieras ir!  

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