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Consejos para cuidar tu piel en el embarazo

Consejos para cuidar tu piel en el embarazo

El cuidado de la salud en general de una mamá durante el embarazo es muy importante, pero los cuidados de la piel también lo son, por eso hoy te prepare una lista de consejos que a mi en lo personal me fueron de mucha ayuda en mis embarazos.   A pesar de que no tenemos control sobre los cambios que nuestro cuerpo va presentando en cada trimestre, si hay algunas medidas que puedes tomar para que para tu piel sea un poco más fácil sobrellevarlos.   Como siempre que se trata de cuidar nuestra piel, la mejor forma de empezar a cuidarla es manteniendo una rutina regular, además te comparto otros 5 tips que para mi fueron muy útiles:   Toma entre 1.5 y 2 litros de agua al día. No trates de reemplazar el agua por jugos, refrescos y cafeína. Lleva una alimentación balanceada, consume alimentos los menos procesados posible y que sean ricos en vitaminas. Evita exponerte por al sol sin la protección solar adecuada y en los horarios más dañinos de los rayos UV. Mantén tu piel hidratada y utiliza cremas específicas para tu tipo de piel y para el propósito específico de cada área y en cada etapa. La crema que es buena para las estrias, no es la mejor para tu cara, y la de las ojeras no es la mejor para los pies, etc. Duerme el tiempo necesario, durante el descanso tu piel se regenera, trata de hacerlo por lo menos 8 horas al día.    Estas son algunas de las afectaciones que mi piel presentó durante mis embarazos. Te comparto como los sobrelleve y que productos me fueron realmente útiles: Lo primero que debes saber es que la estrías son líneas delgadas, que se producen por un estiramiento brusco de la piel, comúnmente sucede cuando se gana o se pierde peso. En el embarazo las zonas más afectadas por estas “heridas” son el abdomen, los glúteos, los muslos, los senos y en algunas ocasiones brazos y piernas. Lo que yo hice para prevenirlas fue tener la piel preparada para su estiramiento, hidratándola con mis productos favoritos como Piel de Diosa, Afrodita y por supuesto mi Wonderbelly. Al tener la piel humectada, la comezón disminuye y por lo tanto evitarás rascarte. Se dice que esto se debe a los cambios hormonales, es mejor conocido como paño, o máscara del embarazo. Las zonas más propensas para que aparezca son la nariz, los pómulos y la frente. Y el producto estrella que usé antes de dormir hasta que desaparecieron es Glorioso. Además de proteger mi piel con mi pantalla solar en todo momento. En caso de que las manchas persistan por mucho tiempo después de tener a tu bebé, es bueno acudir a un dermatólogo para que te recomiende el tratamiento más adecuado para tu caso. Por el mismo tema de hormonas es posible que desarrolles acné. Mi principal recomendación es mantener tu cutis limpio. Lava tu cara con un jabón neutro, evita el exceso de maquillaje y trata de no tocarte la cara pues puedes dejarte marcas. En mi caso fue temporal y con las medidas que te comparto fue suficiente. Mi rutina diaria incluía mi Suero de Día y Suero Nocturno + mi protector solar. Debido a la presión del útero y al aumento de peso es posible comiencen a aparecer várices o se detonen si ya padeces de ellas. Por lo general las várices que aparecen durante el embarazo desaparecen sin necesidad de ningún tratamiento médico. Sin embargo para mi fue muy útil usar mis medias de compresión, son de gran ayuda sobre todo si tienes los pies hinchados y cansados. Por la retención de líquidos notar que tus ojos se ven más inflamados de lo normal. Lo que a mi mejor me sirvió fue dar masajes para drenar con mi Mirada Luminosa, su fórmula refresca, su cabezal ayuda a masajear todo el contorno de ojos para ayudarte a lucir menos cansada, como tip extra trata de descansar y evita la sal y la cafeína.   Por último, te recomiendo que tu identifiques el tipo de piel que tienes y la no descuides durante esta etapa en la que puedes sentirte con menos energía. Es importante que si tienes situaciones extremas que salen de tu control o sabes que tu piel es demasiado sensible consultes a tu médico.   Espero que estos consejos te ayuden tanto como a mí.

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10 Cosas que no debes de hacer si estas embarazada

10 Cosas que no debes de hacer si estas embarazada

Hola Mamita Linda, si te acabas de enterar que estas embarazada, este artículo es para ti. Te comparto lo que puedes y no puedes hacer en este estado, según mis experiencias.   Me gustaría empezar por decirte que a pesar de que el embarazo es una condición en la que debemos extremar cuidados, lo cierto es que no una enfermedad, por lo tanto no debemos portarnos ni permitir que nos traten como tal, a menos que tengas alguna situación específica o que tu médico te indique que debes guardar reposo o tener ciertas precauciones.   Estar embarazada es emocionante, pero muy transformador en la vida de una mujer. Todo en nosotras cambia, nuestro cuerpo, nuestras hormonas, nuestros ciclos, nuestros horarios, nuestros antojos y nuestras emociones y sentimientos se pontencializan a tope, por estos y algunos otros motivos, te comparto algunas actividades y comportamientos pueden suponer riesgos tanto para ti como mamá como para tu bebé. Estas son las 10 cosas que yo evité durante mis embarazos para asegurar una gestación saludable:  1. Fumar (pasiva y activamente) Fumar durante el embarazo puede tener graves consecuencias tanto para la mamá como para el bebé. Aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y problemas de desarrollo. Además, la exposición, es decir ser fumador pasivo, puede tener efectos nocivos muy similares. Es fundamental que las mujeres embarazadas eviten fumar y se mantengan alejadas de los ambientes en los que se fuma.   2. Beber alcohol El consumo de alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Puede provocar el síndrome alcohólico fetal, una enfermedad que causa anomalías físicas y cognitivas en los recién nacidos. Lo más seguro es evitar por completo el alcohol durante el embarazo, aunque si tu médico te lo permite, te dirá que tipo de bebidas y en que cantidades puedes tomarlas.   3. Comer alimentos crudos Para prevenir el riesgo de las enfermedades transmitidas por los alimentos, como la salmonela, es importante que las embarazadas eviten consumir alimentos crudos o poco cocinados. Yo sobretodo evité los mariscos crudos, los huevos poco cocinados y los productos lácteos sin pasteurizar. Estos alimentos son conocidos por que pueden llegar a tener bacterias nocivas que pueden ser peligrosas tanto para ti como para tu bebé, además debes tener presente que en tu estado difícilmente habrá medicamentos permitidos para tratar una infección tan fuerte como la que estos alimentos pueden provocar.    4. Tomar medicamentos sin consultar Ciertos medicamentos pueden ser perjudiciales para el bebé. Es fundamental que si estás embarazada consultes con tu Dr. o Dra. Cualquier duda antes de tomar cualquier medicamento, incluso los de venta libre y los suplementos a base de hierbas.   5. Ejercicios de alto impacto Aunque mantenerse activa siempre es beneficioso, es importante elegir ejercicios que sean seguros tanto para la mamá como para el bebé. Deben evitarse las actividades que impliquen un alto riesgo de caídas o que sean de alto impacto. Yo te recomiendo que optes por ejercicios de bajo impacto, como caminar, nadar o practicar yoga prenatal.   6. Levantar objetos pesados El embarazo de por si ya sobrecarga al cuerpo de la mamá, por lo que levantar objetos pesados puede agravar la situación. Lo mejor es evitarlo, en caso de que sea muy necesario, recuerda utilizar las técnicas de levantamiento adecuadas y/o pedir ayuda.   7. Consumo excesivo de cafeína Aunque una cantidad moderada de cafeína suele considerarse segura durante el embarazo, es importante que nos limitemos, pues los niveles elevados de cafeína se han relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo y/o bajo peso al nacer. Según mi doctora lo aconsajable en mi caso en específico eran menos de 200 miligramos al día, lo que equivale aproximadamente a una taza de café. Consulta con tu doctor cual es la cantidad ideal para ti y tu bebé.    8. Bañeras de hidromasaje y saunas Aunque morirás de ganas por irte a relajar a un jacuzzi o tomar un baño con hidromasaje delicioso en tu bañera, lo cierto es que si estas embarazada debes evitar los jacuzzis, las saunas y otras fuentes de calor excesivo, ya que una temperatura corporal elevada puede ser perjudicial para tu presión y tu bebé.   9. Exposición a sustancias químicas tóxicas Debes evitar en lo posible la exposición a sustancias químicas tóxicas. Muchas veces no sabemos que debemos evitar incluso los productos de limpieza, pesticidas y algunos productos de belleza. Si por culalquier motivo no puedes evitar la exposición, asegúrate de usar guantes, mascarillas y una ventilación adecuada para minimizar los riesgos.   10. Estrés y trastornos emocionales El embarazo puede ser un periodo emocional y físicamente exigente. Es importante que le des prioridad a tu salud mental y tu bienestar. Evita situaciones estresantes, busca el apoyo de tus seres queridos y practica técnicas de relajación como la meditación o el ejercicio suave, en mi caso me ayudo a mantener los niveles de estrés bajo control. Recuerda que cada embarazo es único, por lo que es esencial consultar a un profesional para obtener asesoramiento personalizado y orientación sobre qué evitar y que no según tu embarazo en particular.  Estas simplemente son actividades que yo evité y que me mantuvieron sana a mi y a mis bebés.   Espero que te sean de ayuda.

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Beneficios del yoga en el embarazo

Beneficios del yoga en el embarazo

El yoga es uno de los ejercicios que más beneficios pueden aportarnos, por supuesto que practicarlo durante el embarazo no sería la excepción. Gracias a esta actividad física ganarás elasticidad, conseguirás relajarte, estarás más preparada para el momento del parto y le darás un plus de salud a tu bebé.   Está comprobado que el yoga para embarazadas es un ejercicio fantástico, muchos expertos lo consideran incluso más seguro que caminar o hacer ejercicios prenatales. Te comparto los principales beneficios para ti y tu bebé: La combinación de las posturas, junto a la respiración y los ejercicios de relajación, nos permite liberar tensiones tanto físicas como emocionales por los cambios que se producen en nuestro organismo.  Además, mejora nuestra flexibilidad y aumenta la fuerza y la resistencia de los músculos que involucraremos durante el parto, como del periné, para evitar desgarres o los músculos de la pelvis, que necesitarás con fuerza para lograr un parto rápido y exitoso.  Eleva el esternón, lo que le da más espacio al bebé mientras crece.  Favorece el crecimiento del bebé, ya que mientras más tensa te encuentres durante el embarazo más podrías llegar a afectar el crecimiento natural de tu bebé. Cuando estamos estresadas, nuestro organismo genera una hormona conocida como cortisol. La función del cortisol es responder al estrés, reducir la inflamación, controlar la presión arterial, el metabolismo y los niveles de azúcar.  Por eso es tan importante estar relajada durante el embarazo, para que los picos de cortisol no sean más que los de una persona sana y a su vez no afecten al crecimiento del bebé.   Otra de las grandes ventajas del yoga es que podrás ir adaptando los ejercicios a tu etapa. Es decir, no serán los mismos ejercicios los que practiques durante el primer trimestre de embarazo, que los que harás en tus útlimas semanas antes del parto.  Por ejemplo, al principio podrás enfocarte mayormente en los ejercicios que te mantienen en calma y te ayudan a descansar y en el último trimestre, te intereserán los ejercicios para eliminar las molestias del sobrepeso, los dolores de espalda, la dificultad para respirar o el cansancio de pies y piernas. Las mejores opciones suelen ser: El yoga prenatal. El yoga restaurador. El hatha yoga. Como todo lo que te recomiendo, lo mejor es consultar con una persona experta para que te oriente sobre las clases más adecuadas para ti y tu bebé antes de iniciar cualquier actividad física. Haz los ejercicios a un ritmo adecuado, el mejor para ti, no te forces no a bajar, estirar o aguantar más. Lo mejor es que te fijes metas objetivas, realistas y personales.  Durante las clases de yoga debes poder respirar con normalidad. Si no lo consigues, significa que estás acelerando el ritmo. Bájalo.  Busca un profesor que te de confianza. Asegúrate que se especialicen en yoga para embarazadas. Ellos prestarán atención a tus posturas para que no hagas nada que pueda resultar dañino.  Recuerda mantenerte hidratada. El agua es esencial para la salud, aún más durante el embarazo.  Trata de mantener una vida activa y hacer el ejercicio que a ti te resulte más cómodo y disfrutable no solo durante tu embarazo sino en tu día a día, estoy segura que en cuanto empieces a disfrutar de los beneficios de este saludable hábito no lo querrás dejar.   Después de tu yoga consiénte tu pancita con el poder de los ingredientes naturales

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Embarazo sano

Embarazo sano

Llevar un embarazo con hábitos saludables puede ayudar a preparar tu cuerpo para disminuir la posibilidad de tener complicación en el parto, además de evitar llegar al sobrepeso y con él alterar niveles importantes que incluso podrían ser heredables.   El objetivo es lograr el bienestar general en todas las etapas, por lo que debes entender que cada cuerpo tendrá diferentes necesidades y estas pueden ir cambiando a lo largo del embarazo y deberás tratar de adaptarte a ellas.   Es normal que existan muchas dudas y mitos sobretodo en los primeros meses. Por eso, el primer consejo es ponerte en manos de tu doctor y confiar en sus indicaciones, que seguramente serán las mejores para tu salud y de tu bebé.   A continuación, te compartimos algunas recomendaciones para hacerte de buenos hábitos:   Alimentación. El control del peso es fundamental en el embarazo ya que un aumento excesivo puede dificultar el parto, además de aumentar el riesgo de enfermedades, como la diabetes gestacional o la preclampsia, y la recuperación postparto suele ser más difícil. Trata de llevar una dieta equilibrada, asesorada por un nutriólogo que por supuesto sepa de tu condición.   Ejercicio. Durante el embarazo la actividad física es fundamental ya que también este factor te ayudará a evitar el sobrepeso, además de prepararte para el parto y facilitará la recuperación postparto. Te recomendamos caminar, pedalear y nadar para mejorar y activar la circulación. Además, reducen la presión arterial, y evita que se acumule la grasa corporal. *Te aconsejamos que evites los deportes violentos, de alto impacto o que exigen más esfuerzo o fatiga del que es el asumible en una mujer embarazada.   Relaciones sexuales. Al contrario de lo que muchas mamás (sobretodo primerizas) piensan, tener relaciones es posible, únicamente no están indicadas en circunstancias especiales (riesgo de aborto, rotura de la bolsa amniótica, sangrado vaginal o amenaza de parto prematuro. Recuerda que si tienes alguna duda lo mejor es consultarlo con tu doctor.   Higiene de la boca. Durante el embarazo son frecuentes las caries, las infección de las encías puede ser que aparezcan o empeoraren si ya se tenían con anterioridad. Está demostrado que la periodontitis, especialmente asociada al tabaco y alcohol, aumenta el riesgo de prematuridad. Si has identificado cualquiera de los casos anteriormente mencionados, consulta a tu dentista lo más pronto posible.   Hábitos tóxicos. Definitivamente deshacerte del consumo de tabaco, alcohol o cualquier tipo de droga, es el primer paso al enterarte de tu embarazo ya que son perjudiciales y pueden producir alteraciones en el feto.   Vacunas. Hay que prestar especial atención a algunas durante el período gestacional. Gripa: Únicamente si el embarazo se desarrolla durante el invierno. Difteria, Tétanos y Tos ferina (DTP). Previene la tos ferina, enfermedad que afecta gravemente a menores de un año.   Dormir bien. Durante el periodo de descanso el cuerpo relaja los músculos y activa procesos que disminuyen la fatiga y los mareos del embarazo. Debido a esto es primordial tener una buena calidad de sueño. Recuerda que tener una vida con hábitos saludables no sólo te ayudar para que tu cuerpo pueda sobrellevar el embarazo de la mejor manera, sino que también te beneficiará en tu postparto y lo mejor de todo le heredarás lo mejor de ti a tu bebé, además de enseñarle desde el día uno como llevar una vida equilibrada y saludable.

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Las 3 ecografías más importantes durante el embarazo

Las 3 ecografías más importantes durante el embarazo

¿Porqué son importantes las ecografías? ¿Para qué sirven? Es la primera imagen que tendrás de tu bebé; la primer manera en la que podrás conocerlo. Además, ayuda a conocer la salud del bebé y a comprobar si es un embarazo de un bebé o múltiple y establecer con exactitud el tiempo de gestación.   En un embarazo de bajo riesgo tres ecografías se conocen como las más importantes durante los 9 meses (pueden realizarse más).     11-14 semanas ¡Es la primera! Esta nos ayuda a darnos información sobre la vitalidad embrionaria, el número de embriones y sobre el tiempo de embarazo, a través de la medida de la longitud del embrión. Es además una ecografía muy importante porque en ella se mide la translucencia nucal. También es muy necesaria, ya que se pueden ver más estructuras fetales, lo que permite detectar algunas anomalías precoces. También sirve para evaluar el aparato genital interno materno y descartar patologías como miomas uterinos o quistes de ovario.   18-22 semanas También se le podría llamar ecografía morfológica. Es el momento perfecto para hacer un estudio detallado del feto: ya que ya es lo suficientemente grande, porque tiene desarrollados prácticamente todos sus órganos y sistemas y porque existe una buena cantidad de líquido amniótico, lo cual ayuda para poder realizar una valoración ecográfica adecuada. Esta ecografía es la más importante de todo el embarazo, además de registrar la posición fetal y las medidas del feto, se hace un rastreo de toda la anatomía fetal (cabeza, cara, columna vertebral, abdomen, tórax, corazón y extremidades) en busca de posibles anomalías.   32-36 semanas En esta ecografía se busca determinar la estática fetal (posición del feto dentro del útero), la localización de la placenta, la valoración de la cantidad de líquido amniótico (el líquido amniótico es un indicador de bienestar fetal, cuando disminuye el feto puede estar en riesgo) y la valoración del crecimiento y bienestar fetal. Se investigan las anomalías de aparición tardía, como pueden ser hidrocefalia, dilataciones intestinales, obstrucciones renales, entre otras.   Recuerda que las ecografías no le hacen ningún daño al bebé, ya que estas usan ondas de ultrasonido y no radiación. Es una técnica muy segura y no causa dolor.   Además, cada vez se modernizan más, puedes ver las imágenes en alta calidad, puede verse el feto en movimiento en buena definición y a color, lo cual proporciona información mucho más útil a tu médico.

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