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¿Cómo dejar de sentir culpa por necesitar tiempo para ti?

¿Cómo dejar de sentir culpa por necesitar tiempo para ti?

Como mujeres, nos enseñaron a poner a todos primero… y a sentir culpa cuando queremos un momento para nosotras. Pero el autocuidado no es egoísmo: es una necesidad básica.     Date permiso de descansar La culpa aparece porque crecimos creyendo que “pausar” es fallar. La realidad: cuando te cuidas, tienes más energía, claridad y bienestar para todo lo demás.   El autocuidado puede ser simple No necesitas un día entero para ti. A veces basta con: unos minutos de respiración un masaje relajante hidratar tu piel con calma   Pequeños rituales que te regresan a ti. Haz de tus rituales un momento especial Nuestros productos están hechos para acompañarte en ese regreso a tu bienestar:   Afrodita durante la ducha: un instante para respirar, masajear tu piel y sentir cómo el agua se lleva el cansancio y la resequedad Mirada Luminosa en el día o la noche: unos segundos, pero tu contorno de ojos lo agradece profundamente. Oler Postparto Feliz: un aroma que te abraza, calma y te acompaña emocionalmente. Aplicar Melena melena al peinarte: nutre tu cabello mientras conviertes una rutina diaria en un gesto de cariño.   Son detalles pequeñitos… pero crean una gran diferencia en tu energía. Cuando tú estás bien, todo fluye mejor: tu energía, tus relaciones y tu día a día. Regálate tiempo. Tú también mereces cuidado, calma y cariño.  

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Lo que me hubiera gustado saber antes de convertirme en mamá

Lo que me hubiera gustado saber antes de convertirme en mamá

Ser mamá es una revolución. Nadie te prepara del todo para lo que viene: el cansancio que se mezcla con ternura, el miedo que camina junto al amor, y esa sensación de descubrirte en una versión nueva de ti cada día. En Mamita Linda, hemos escuchado a cientos de mamás hablar de ese antes y después. Y hoy queremos compartir contigo todo eso que nos hubiera gustado saber antes de convertirnos en mamá.   1. Que no existe una sola forma de maternar Nadie tiene la fórmula perfecta. Ser mamá no es seguir un manual, es escuchar a tu instinto. Habrá días en los que sientas que puedes con todo… y otros en los que necesites un abrazo. Y ambos son igual de válidos. En Mamita Linda creemos en una maternidad sin culpa, donde cada mujer construye su propio camino, a su ritmo, con amor y sin exigencias imposibles.   2. Que también hay que cuidar a la mamá, no solo al bebé Después del parto, todo gira en torno al bebé pero ¿quién cuida de ti? Tu cuerpo, tu mente y tus emociones también necesitan descanso, nutrición y contención. Por eso creamos productos pensados para ti, mamá: para que puedas sanar, reconectar y sentirte acompañada. Desde el bálsamo S.O.S Pezones, hasta el suero Postparto Feliz, cada fórmula está creada para recordarte que tú también mereces ser cuidada.   3. Que el autocuidado no es un lujo, es una necesidad Tomarte unos minutos para ti no te hace menos mamá. Te hace una mamá más presente, más consciente y más en paz. El autocuidado no se trata de vanidad, se trata de amor propio. Un baño con aroma a lavanda, un masaje con tu aceite favorito, una respiración profunda… Esos pequeños rituales que parecen simples, son los que te devuelven el equilibrio. Y en Mamita Linda, esos momentos se transforman en rituales de amor y conexión.   4. Que tu piel también cuenta su historia Tu piel cambia, se estira, sana, se adapta. Cada marca, cada cicatriz, cada línea nueva es parte de una historia sagrada. Por eso, en Mamita Linda, hablamos de piel real, piel con propósito, piel viva. Nuestros productos no buscan “borrar” tus huellas, sino acompañarlas con respeto y nutrición natural. Porque ser mamá también es aprender a mirarte con ternura.   5. Que no tienes que hacerlo sola La maternidad puede sentirse solitaria, pero no lo es. Hay una red de mujeres que están viviendo lo mismo que tú, con las mismas emociones, miedos y alegrías. Por eso, Mamita Linda no es solo una marca, es una comunidad que acompaña. Un espacio donde la maternidad se habla con honestidad, se comparte con empatía y se vive con amor.   En conclusión: Mamita, lo estás haciendo bien Si estás leyendo esto, ya estás cuidando de ti.   Descubre los rituales de cuidado consciente en mamitalinda.mx  Mamita Linda Cuidamos de ti, para que tú cuides con amor.

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¿Qué es la cosmética limpia y cómo saber si un producto es realmente natural?

¿Qué es la cosmética limpia y cómo saber si un producto es realmente natural?

La cosmética limpia no es solo una moda, es un compromiso con tu salud y tu piel. Se trata de productos elaborados con ingredientes seguros y transparentes, libres de químicos agresivos como parabenos, sulfatos o fragancias artificiales.   ¿Cómo reconocer un producto realmente natural? Lee la etiqueta: entre menos químicos extraños, mejor. Confirma la transparencia: lo que promete la marca debe verse en los ingredientes. Escucha a tu piel: un producto natural debe sentirse suave y respetuoso.   En Mamita Linda lo entendemos así: Sin químicos agresivos: evitamos parabénos, sulfatos, siliconas y fragancias artificiales. Ingredientes naturales: aceites vegetales, extractos de plantas y activos botánicos que nutren y respetan tu piel. Seguridad comprobada: apto para etapas sensibles como embarazo y lactancia. Transparencia: lo que ves en la etiqueta, es lo que realmente tiene el producto.   En Mamita Linda usamos aceites y extractos 100% naturales, respaldados por seguridad científica y pensados para acompañarte incluso en embarazo o lactancia. Queremos que cada aplicación sea un momento de amor propio y cuidado real.  

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Cómo crear un momento sagrado de autocuidado aunque solo tengas 10 minutos

Cómo crear un momento sagrado de autocuidado aunque solo tengas 10 minutos

Ser mamá es hermoso, pero también desafiante. Entre el corre–corre de la rutina, los pendientes infinitos y la entrega constante hacia tu familia, es fácil olvidar lo más importante: tú misma.   En Mamita Linda creemos que el autocuidado no es un lujo, es una necesidad. Y no necesitas horas de spa ni rutinas imposibles: con 10 minutos al día puedes crear un momento sagrado solo para ti. Aquí te comparto cómo hacerlo:   Elige un espacio que sea tuyo Puede ser el baño, tu recámara o incluso ese rinconcito junto a la ventana. Lo importante es que sea un lugar donde puedas estar presente sin interrupciones.   Haz de la rutina algo especial No necesitas mil pasos. Solo uno o dos productos que realmente cuiden de ti. Por ejemplo: Un aceite natural de rosa mosqueta para suavizar cicatrices y manchas. Una crema nutritiva que abrace tu piel cansada después de un día largo. Un gel fresco que te regrese la sensación de vitalidad.   En Mamita Linda formulamos cada producto con ingredientes seguros, naturales y efectivos, pensados para acompañarte incluso en etapas como el embarazo o la lactancia.   Conviértelo en ritual Pon tu música favorita, respira profundo, siente el aroma de lo que aplicas en tu piel. Mientras masajeas tu rostro o tu cuerpo, repite una frase para ti misma: “Me merezco este momento”. Ese pequeño ritual transforma lo cotidiano en algo sagrado.   Recuerda: cuidarte también es cuidar Cuando te regalas esos minutos, no solo mejoras tu piel. Le recuerdas a tu mente y a tu corazón que también eres importante. Y desde ahí, tu energía para cuidar a los demás se multiplica.   No necesitas horas para conectar contigo. A veces, 10 minutos con productos que nutren y una intención amorosa son suficientes para transformar tu día. En Mamita Linda te acompañamos en este viaje de autocuidado con fórmulas naturales, seguras y efectivas, porque sabemos que cada mamá merece sentirse plena, cuidada y hermosa.   ¿Lista para crear tu momento sagrado hoy? Descubre nuestros kits de cuidado natural aquí  

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Cuidados de tu piel en el invierno

Cuidados de tu piel en el invierno

¡Hola mamás! El frío ha llegado y, si eres como yo, te has dado cuenta de que tu piel está pasando por una especie de crisis invernal. La buena noticia es que no tienes que resignarte a tener una piel seca y opaca. ¡Estoy aquí para darte algunos consejos para mantener tu piel radiante en esta temporada fría! El frío puede ser despiadado con la piel. La calefacción en interiores y los vientos fríos exteriores pueden dejar tu piel sedienta. Asegúrate de hidratarte desde adentro tomando suficiente agua y, por supuesto, utiliza tus sueros tanto de día como de noche. Busca productos que contengan ingredientes para una hidratación profunda, pero siempre los adecuados para tu tipo de piel. Tu rostro necesitará un poco de amor extra en esta temporada. Evita los productos a base de alcohol que pueden resecar la piel. Considera establecer una rutina de belleza con productos naturales y que cuides cada zona del rostro. Puedes encontrar nuestro Kit de belleza en www.mamitalinda.mx Aunque el sol no brille tan fuerte en invierno, los rayos UV aún están presentes. No olvides aplicar protector solar en las zonas expuestas, como el rostro, incluso en días nublados. El daño solar puede ser acumulativo a lo largo del tiempo. Es tentador tomar baños largos y calientes cuando hace frío, pero el agua caliente puede resecar tu piel. Opta por baños templados y cortos para mantener la hidratación de tu piel. La exfoliación ayuda a eliminar las células muertas de la piel y a permitir que tus productos de cuidado de la piel se absorban mejor. Sin embargo, no exfolies en exceso, ya que puede irritar la piel sensible. Una vez por semana suele ser suficiente. No subestimes la importancia de la ropa. Opta por telas suaves que no irriten la piel, pero que si la protejan del frío y el viento. Tu piel refleja lo que comes. Incorpora alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, como salmón y nueces, y antioxidantes como frutas y verduras de colores brillantes en tu dieta. Estos nutrientes pueden ayudar a mantener tu piel saludable y con buen aspecto. El bronceado puede ser tentador, pero daña la piel a largo plazo. Evita la exposición excesiva al sol y los bronceados artificiales, que pueden causar un envejecimiento prematuro de la piel. Tus manos y pies son algunas de las áreas más afectadas por el frío. Usa una crema de manos hidratante y un bálsamo labial para mantenerlos suaves y protegidos. Cada piel es única, así que escucha la tuya. Si notas sequedad extrema o irritación, es hora de consultar a un dermatólogo. Pueden recomendarte productos y tratamientos específicos para tus necesidades.   Así que mamás, no dejen que el frío les quite el brillo. Con un poco de cuidado y atención, pueden mantener su piel radiante incluso en pleno invierno.   ¡Tomen tiempo para ustedes y cuiden esa piel hermosa!

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¿Cómo lograr el destete?

¿Cómo lograr el destete?

Hoy vamos a hablar sobre un paso importante en la vida de tu bebé y por supuesto en la tuya: el destete. Sabemos que puede ser un proceso delicado, así que aquí te ofrecemos algunos consejos para ayudarte a hacerlo de la manera más suave, amorosa y exitosa posible. El destete es el proceso gradual de introducir alimentos sólidos y reducir la dependencia de la leche materna o fórmula como principal fuente de alimentación para tu bebé. Es un hito emocional tanto para el bebé como para la mamá, ¡así que prepárate para este nuevo reto! El destete no es una carrera, es un maratón. Comienza cuando tú y tu bebé estén listos, generalmente alrededor de los 6 meses cuando el bebé empiece a mostrar interés en los alimentos sólidos. Empieza con pequeñas porciones y aumenta gradualmente la cantidad de alimentos sólidos mientras reduces las tomas de leche. Pero tranquila, cada cuerpo, cada relación mamá-bebé y cada proceso es único, así que si no pasa en este tiempo, ni tú ni tu bebé están mal. Este es el momento de la diversión culinaria. Ofrece una variedad de alimentos ricos en nutrientes, como puré de frutas, verduras cocidas y cereales para bebés. Puedes experimentar y ver qué le gusta a tu bebé. Recuerda que su pediatra será tu mejor guía para hacer estos cambios poco a poco y de la mejor manera. El destete no significa que debas alejarte de la lactancia por completo. Continúa ofreciendo el pecho o el biberón con fórmula como una forma de “consuelo” y conexión emocional con tu bebé. Esto también ayuda a evitar problemas de congestión mamaria. Crear un horario regular para las comidas y las tomas puede ayudar a tu bebé a adaptarse al nuevo patrón de alimentación. Se flexible pero trata de no perder la consistencia  pues esta será la clave para lograrlo. Cada bebé es diferente. Algunos pueden tomar alimentos sólidos más rápido que otros, mientras que algunos pueden preferir el pecho o el biberón durante más tiempo. Presta atención a las señales de tu bebé y sigue su ritmo. El destete puede ser un momento emocional tanto para ti como para tu bebé. Si tu pequeño rechaza los alimentos sólidos al principio o muestra resistencia, ¡no te preocupes! Dale tiempo y continúa ofreciendo opciones saludables. Cada pequeño paso es un gran logro. No te ni lo compares con otras mamás y su proceso de destete con sus bebés. Celebren juntos sus éxitos y asegúrate de darle mucho amor y apoyo en cada etapa. Es un bálsamo pensado en apoyar a aquellas mamás que batallan un poco con el destete a causa de una abundante producción de leche.   Contiene ingredientes 100% naturales que te ayudan a disminuir la producción de leche, para todas aquellas mamás que buscan destetar.   Recuerda que el destete, como todo lo que tiene que ver con la crianza de tu hijo/hija es totalmente personal y único, por lo que estas recomendaciones son meramente sugerencias para apoyarte en tu proceso.   Lo más importante es que cuando te decidas a hacerlo, se haga con amor, tolerancia y paciencia. Tu bebé está creciendo y explorando un nuevo mundo de sabores, y tú estás ahí para guiarlo en cada paso del camino. ¡Buena suerte mamita!

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¿Qué son las baby blues?

¿Qué son las baby blues?

Los "baby blues" son un conjunto de sentimientos que muchas mamás experimentan después de dar a luz. Puede ser una montaña rusa de emociones que incluye tristeza, ansiedad, irritabilidad y sensibilidad extrema. Ahora, no te preocupes, ¡esto es más común de lo que crees! Los "baby blues" son una reacción completamente normal a los cambios hormonales y emocionales que suceden después del parto. Imagina que has estado llevando a tu bebé en tu vientre durante nueve meses, y de repente, ya no está ahí. Tu cuerpo está pasando por una serie de ajustes y, a veces, tu mente también necesita tiempo para ponerse al día. Por lo general, los "baby blues" comienzan unos días después del parto y pueden durar de una semana a dos. Entonces puedes estar tranquila, ¡esto no será para siempre! Si después de ese tiempo aún te sientes abrumada por las emociones, es importante hablar con un profesional de la salud, ya que podría ser un signo de depresión postparto, que es algo diferente y requiere atención un poco más especializada. 1.Hablarlo: No tengas miedo de hablar sobre cómo te sientes. Compartir tus emociones con tu pareja, familiares o amigos puede ayudarte a sentirte apoyada y comprendida.   2.Descanso: Asegúrate de descansar siempre que sea posible. Tu cuerpo ha pasado por una gran hazaña y necesita tiempo para recuperarse.   3.Ayuda: No dudes en pedir ayuda cuando la necesites. Si alguien ofrece ayudarte con las tareas domésticas o cuidar al bebé mientras descansas, ¡acepta!   4.Cuidado personal: Intenta darte pequeños momentos de cuidado personal. Un baño relajante, una caminata corta o simplemente sentarte a leer un libro pueden marcar la diferencia.  5.Aliméntate bien: No subestimes el poder de una buena comida. Una dieta equilibrada puede influir en tu estado de ánimo. En resumen, los "baby blues" son un vaivén emocional que muchas mamás experimentan después del parto debido a cambios hormonales y emocionales. Aunque se habla relativamente poco de ellos, son algo completamente normal y lo más importante, temporal. Sin embargo es importante cuidar de ti misma y buscar apoyo si sientes que las emociones son abrumadoras o están fuera de tu control. Nunca olvides que eres una mujer increíble, fuerte y capaz y que estas emociones son solo una parte del viaje de ser mamá.  ¡Todo pasa!

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¿Qué hago si mi cicatriz es queloide?

¿Qué hago si mi cicatriz es queloide?

Mamitas hoy quiero hablarles sobre un tema que quizás algunas de ustedes han experimentado: la cicatrización queloide.   ¿Qué es eso? Bueno, resulta que cuando tienes una herida, puede suceder que tu cuerpo produzca un exceso de tejido cicatricial, formando una especie de cicatriz abultada que pareciera fuera de control. ¡Y eso es lo que llamamos una cicatriz queloide!   La explicación científica detrás de esto sería la siguiente: normalmente, cuando nos lesionamos, nuestro cuerpo produce colágeno para ayudar a sanar la herida. Pero en el caso de las cicatrices queloides, el cuerpo produce demasiado colágeno y se acumula en exceso en la zona afectada. Esto crea esa cicatriz elevada y prominente que ya te expliqué. ¡Es como si el cuerpo exagerara un poco en su intento de reparar la piel!   Ahora que ya entendimos qué es, hablemos de lo frustrante que puede llegar a ser tener cicatrización queloide. Incluso a muchas de nosotras podría afectar nuestra autoestima, hacernos sentir incómodas con su apariencia y hasta limitar la ropa que usamos con tal de que no se vea.   Un dato curioso acerca de este tipo de cicatrización, es que pueden ser más comunes en ciertas personas. Por ejemplo en piel de apiñonada a morena, o si existe una predisposición genética. Pero, no te preocupes, hay esperanza. Existen diferentes tratamientos y opciones disponibles para combatir este tipo de cicatrices y mejorar su apariencia. Existen diferentes opciones para tratar las cicatrices queloides, pero es importante tener en cuenta como siempre te digo, que cada cuerpo es único y lo que funciona para algunas puede no funcionar para otras.  Una opción común es el tratamiento con corticosteroides, ya sea en forma de una inyección directamente en la cicatriz o como una crema que se aplica sobre ella. Los corticosteroides pueden ayudar a reducir la inflamación y aplanar la cicatriz.   Otro tratamiento posible es la terapia con láser. Este procedimiento utiliza diferentes tipos de láseres para vaporizar la capa externa de la cicatriz y estimular la producción de colágeno en la piel circundante, lo que ayuda a suavizar la apariencia de la cicatriz.  Además, se pueden utilizar tratamientos con presión, como vendajes de compresión o parches de silicona, para aplicar presión constante sobre la cicatriz y reducir su tamaño.  En algunos casos, se pueden utilizar técnicas quirúrgicas para eliminar la cicatriz queloidal, pero es importante tener en cuenta que esto puede conllevar el riesgo de que la cicatriz vuelva a crecer.  También se han explorado tratamientos alternativos como la crioterapia o la radioterapia, pero su eficacia y seguridad aún no están completamente establecidas, por lo que no es lo que yo más recomiendo.   Es importante destacar que siempre es recomendable consultar a un dermatólogo especializado en cicatrices queloides para determinar el mejor tratamiento para cada caso específico.   En Mamita Linda hemos diseñado Un sistema de dos pasos pues en nuestra investigación sobre cicatrices aprendimos que el tejido de la cicatriz pasa justamente por un proceso.   Está enfocado en ablandar, suavizar y consolidar la cicatriz. Se aplica con un masaje firme como si quisieras aplastar la cicatriz. Así ayudas a que la cicatriz quede finita, plana y que por dentro no se forme tejido fibroso.   Este paso es más estético, es una crema que se aplica masajeando enfocada en disminuir la apariencia de la cicatriz. En que la piel recupere el color más rápido, quede menos rojita, más sutil.  Lo mejor de todo es que sus ingredientes son 100% naturales lo que lo vuelve un tratamiento seguro y amigable con cualquier cicatriz, incluso si está ya es de tiempo atrás.   Por último recuerda que como en todo proceso lo importante es ser paciente y constante. La cicatrización queloide toma tiempo en desvanecerse por completo, así que no te desesperes si no ves resultados inmediatos. Sigue las recomendaciones de tu médico al pie de la letra y date tiempo para que los tratamientos surtan efecto.   Recuerda que tener una cicatriz queloide no tiene porque hacerte sentir fea. Eres hermosa y única. No dejes que esto opaque quien eres, del un significado positivo a tu cicatriz para que la logres ver con agradecimiento y amor mientras está logra sanar por completo.  

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10 Cosas que no debes de hacer si estas embarazada

10 Cosas que no debes de hacer si estas embarazada

Hola Mamita Linda, si te acabas de enterar que estas embarazada, este artículo es para ti. Te comparto lo que puedes y no puedes hacer en este estado, según mis experiencias.   Me gustaría empezar por decirte que a pesar de que el embarazo es una condición en la que debemos extremar cuidados, lo cierto es que no una enfermedad, por lo tanto no debemos portarnos ni permitir que nos traten como tal, a menos que tengas alguna situación específica o que tu médico te indique que debes guardar reposo o tener ciertas precauciones.   Estar embarazada es emocionante, pero muy transformador en la vida de una mujer. Todo en nosotras cambia, nuestro cuerpo, nuestras hormonas, nuestros ciclos, nuestros horarios, nuestros antojos y nuestras emociones y sentimientos se pontencializan a tope, por estos y algunos otros motivos, te comparto algunas actividades y comportamientos pueden suponer riesgos tanto para ti como mamá como para tu bebé. Estas son las 10 cosas que yo evité durante mis embarazos para asegurar una gestación saludable:  1. Fumar (pasiva y activamente) Fumar durante el embarazo puede tener graves consecuencias tanto para la mamá como para el bebé. Aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y problemas de desarrollo. Además, la exposición, es decir ser fumador pasivo, puede tener efectos nocivos muy similares. Es fundamental que las mujeres embarazadas eviten fumar y se mantengan alejadas de los ambientes en los que se fuma.   2. Beber alcohol El consumo de alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Puede provocar el síndrome alcohólico fetal, una enfermedad que causa anomalías físicas y cognitivas en los recién nacidos. Lo más seguro es evitar por completo el alcohol durante el embarazo, aunque si tu médico te lo permite, te dirá que tipo de bebidas y en que cantidades puedes tomarlas.   3. Comer alimentos crudos Para prevenir el riesgo de las enfermedades transmitidas por los alimentos, como la salmonela, es importante que las embarazadas eviten consumir alimentos crudos o poco cocinados. Yo sobretodo evité los mariscos crudos, los huevos poco cocinados y los productos lácteos sin pasteurizar. Estos alimentos son conocidos por que pueden llegar a tener bacterias nocivas que pueden ser peligrosas tanto para ti como para tu bebé, además debes tener presente que en tu estado difícilmente habrá medicamentos permitidos para tratar una infección tan fuerte como la que estos alimentos pueden provocar.    4. Tomar medicamentos sin consultar Ciertos medicamentos pueden ser perjudiciales para el bebé. Es fundamental que si estás embarazada consultes con tu Dr. o Dra. Cualquier duda antes de tomar cualquier medicamento, incluso los de venta libre y los suplementos a base de hierbas.   5. Ejercicios de alto impacto Aunque mantenerse activa siempre es beneficioso, es importante elegir ejercicios que sean seguros tanto para la mamá como para el bebé. Deben evitarse las actividades que impliquen un alto riesgo de caídas o que sean de alto impacto. Yo te recomiendo que optes por ejercicios de bajo impacto, como caminar, nadar o practicar yoga prenatal.   6. Levantar objetos pesados El embarazo de por si ya sobrecarga al cuerpo de la mamá, por lo que levantar objetos pesados puede agravar la situación. Lo mejor es evitarlo, en caso de que sea muy necesario, recuerda utilizar las técnicas de levantamiento adecuadas y/o pedir ayuda.   7. Consumo excesivo de cafeína Aunque una cantidad moderada de cafeína suele considerarse segura durante el embarazo, es importante que nos limitemos, pues los niveles elevados de cafeína se han relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo y/o bajo peso al nacer. Según mi doctora lo aconsajable en mi caso en específico eran menos de 200 miligramos al día, lo que equivale aproximadamente a una taza de café. Consulta con tu doctor cual es la cantidad ideal para ti y tu bebé.    8. Bañeras de hidromasaje y saunas Aunque morirás de ganas por irte a relajar a un jacuzzi o tomar un baño con hidromasaje delicioso en tu bañera, lo cierto es que si estas embarazada debes evitar los jacuzzis, las saunas y otras fuentes de calor excesivo, ya que una temperatura corporal elevada puede ser perjudicial para tu presión y tu bebé.   9. Exposición a sustancias químicas tóxicas Debes evitar en lo posible la exposición a sustancias químicas tóxicas. Muchas veces no sabemos que debemos evitar incluso los productos de limpieza, pesticidas y algunos productos de belleza. Si por culalquier motivo no puedes evitar la exposición, asegúrate de usar guantes, mascarillas y una ventilación adecuada para minimizar los riesgos.   10. Estrés y trastornos emocionales El embarazo puede ser un periodo emocional y físicamente exigente. Es importante que le des prioridad a tu salud mental y tu bienestar. Evita situaciones estresantes, busca el apoyo de tus seres queridos y practica técnicas de relajación como la meditación o el ejercicio suave, en mi caso me ayudo a mantener los niveles de estrés bajo control. Recuerda que cada embarazo es único, por lo que es esencial consultar a un profesional para obtener asesoramiento personalizado y orientación sobre qué evitar y que no según tu embarazo en particular.  Estas simplemente son actividades que yo evité y que me mantuvieron sana a mi y a mis bebés.   Espero que te sean de ayuda.

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