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¿Preeclampsia? ¡Una GRAN complicación en el embarazo!
¿Sabías que la preeclampsia afecta del 3 al 7% de las mujeres embarazadas? La preeclampsia es un padecimiento que se produce cuando una mujer tiene presión arterial alta y exceso de proteínas en la orina. Suele comenzar después de las 20 semanas de embarazo en una mujer con presión arterial normal y necesita severos cuidados porque puede ocasionar complicaciones serias, incluso mortales, para ti y para tú bebé. Sin embargo, los factores de riesgo son los siguientes: Nuliparidad Hipertensión crónica preexistente Trastornos vasculares Diabetes preexistente o gestacional Edad materna avanzada Antecedentes familiares de preeclampsia Malos resultados en embarazos previos Embarazo multifetal Obesidad Trastornos trombóticos La preeclampsia puede ser asintomática pero también puede causar algunos síntomas como: Problemas renales y hepáticos. Edemas en cara, manos y pies. Aumento de peso en un corto periodo de tiempo (1 o 2 días). Cefaleas intensas y persistentes. Náuseas o vómitos. Trombocitopenia. Dolor abdominal irradiado al lado derecho. Afectación en la visión y sensibilidad a la luz. Afectación pulmonar, sensación de falta de aire ¿Qué cuidados debes tener durante el embarazo? Es probable que debas tomar medicamentos para bajar tu presión arterial (sólo los que te indique tu doctor). No tomar vitaminas adicionales ni otros medicamentos sin consultar a tu médico primero. Medir tu presión arterial. Revisar tu orina en busca de proteína. Vigilar la cantidad de líquido que tomas. Cuidar tu peso. Observar qué tan seguido se mueve y patea tu bebé. Ultrasonidos para vigilar el tamaño y movimiento de tu bebé, y la cantidad de líquido a su alrededor. Pruebas de sangre y orina. Los síntomas de preeclampsia casi siempre desaparecen dentro de las 6 semanas siguientes al parto. Sin embargo, la presión arterial alta algunas veces se complica en los primeros días después de dar a luz. Recuerda que todavía se está en riesgo hasta 6 semanas después del parto, esta preeclampsia posparto implica un riesgo mayor de muerte. Es importante que estés al pendiente de ti y en constante comunicación con tu doctor. Nuestro organismo posee tres tipos de circulación, a saber, arterial, venosa y linfática. La mala circulación está asociada a la presión arterial alta la cual puede causar calambres, varices, piernas hinchadas. Mantén una buena alimentación, realiza ejercicio y sobre todo… ¡Aligera tu proceso con nuestros productos! ¡Recuerda que además de cuidar de tu bebé debes cuidarte a ti misma!
Aprende más¿Cambios de humor en tu embarazo?
El embarazo es una etapa con muchos cambios para la mujer, desde fisiológicos, corporales, y hasta psicológicos. Los altos niveles de estrógenos y progesterona, acompañados por el incremento de hormonas propias de la gestación, desencadenan desequilibrios hormonales. Pero, ¿Qué son las hormonas y cuántos tipos de hormonas existen? Las hormonas son sustancias químicas elaboradas por las glándulas de nuestro cuerpo. Circulan por la sangre y controlan las funciones de otros órganos. Comunican a las células de nuestro cuerpo qué deben hacer en determinados momentos, según las necesidades del organismo. En el embarazo las hormonas juegan un papel muy importante. Desde el ciclo menstrual hasta la lactancia, pasando por la gestación y el parto, hay hormonas trabajando para que tu cuerpo esté en las mejores condiciones y pueda llevar a cabo su propósito. Si te preguntas cuáles son exactamente las que intervienen y con qué funciones, especialmente antes de la gestación, aquí tienes un listado de las más importantes: Gonadotropina coriónica humana: Se encarga de suprimir la menstruación, evitar que se desintegre el cuerpo lúteo del ovario y producir progesterona. La gonadotropina se encuentra en la sangre y en la orina y, de hecho, cuando se realiza un test de embarazo a través de la orina es la presencia de esta hormona la que identifica que el resultado es positivo. Estrógeno: Grupo de hormonas cuya responsabilidad es desarrollar las características del sexo femenino. Favorecen el crecimiento de folículos. Progesterona: Ayuda a que la implantación embrionaria sea un éxito ya que acondiciona el endometrio. Testosterona: Regula la libido y el deseo sexual; en los días previos a la ovulación, los niveles de esta hormona se elevan. Hormonas tiroideas: Trabajan de forma muy estrecha con la progesterona y los estrógenos para que los ovarios funcionen con normalidad y los óvulos maduren a su debido tiempo. Si las hormonas tiroideas no están en equilibrio pueden causar problemas de fertilidad como el hipertiroidismo y el hipotiroidismo, según el exceso o falta de esta hormona. Lactógeno de la placenta humana: También conocida como somatomamotropina coriónica humana, es producida por la placenta. Proporciona nutrición al feto y estimula las glándulas mamarias como anticipación a la lactancia. Durante las últimas fases del embarazo, una hormona llamada relaxina prepara el cuerpo para el parto. Esta relaja los ligamentos y otras articulaciones de la zona pélvica, para que la pelvis pueda expandirse durante el parto. La relaxina también ablanda el cuello del útero. A lo largo de tu embarazo, sentirás muchos cambios provocados por las hormonas. Dedica el tiempo para conocer, aceptar y querer tu cuerpo y mente. Rodéate de personas que te apoyen y recuerda tener un constante monitoreo con tu doctor. Y no olvides que como mujeres somos testigos de algunos de estos cambios incluso sin estar embarazadas, sino que hay otras fases que también se suelen dar, como la menopausia, los ciclos menstruales de cada mes, una vida poco activa, una mala alimentación y el estrés. Una buena alimentación, hidratación, ejercicio y salud mental te ayudarán a mantener un equilibrio en tu vida diaria. ¡Cuida de ti misma! Conoce nuestros productos de Mommy Rescue Pack, nuestro kit de aromaterapia ideal para combatir los achaques del embarazo.
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